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Maltrato a adultos mayores: una realidad silenciosa que lastima al Estado de México

Claudia Zavala Mtz.

Estado de México.- Lo que debería ser una etapa de tranquilidad y cuidado para miles de adultos mayores se ha convertido, en muchos casos, en una vida marcada por el abandono, el maltrato y los abusos, incluso por parte de sus propios hijos o familiares. En el Estado de México, especialistas y organizaciones civiles advierten que la violencia contra las personas de la tercera edad es una problemática creciente que, en la mayoría de los casos, permanece oculta entre las paredes del hogar.

Los abusos van desde el maltrato psicológico y la violencia verbal hasta el abandono, la negligencia en su atención, el despojo de bienes y pensiones, así como agresiones físicas. Muchos adultos mayores dependen económicamente o emocionalmente de sus familiares, situación que dificulta denunciar por miedo a represalias, al abandono o a perder el único vínculo que conservan.

De acuerdo con especialistas en gerontología y derechos humanos, el envejecimiento de la población ha hecho más visible una problemática que durante años permaneció invisibilizada. En el Estado de México, miles de personas mayores viven en condiciones de vulnerabilidad y requieren no solo apoyo económico y acceso a servicios de salud, sino también mecanismos eficaces de protección frente a la violencia familiar.

La Constitución mexicana, la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores y la legislación estatal reconocen el derecho de este sector de la población a vivir con dignidad, seguridad y libres de cualquier tipo de violencia. Sin embargo, activistas señalan que aún existe una baja cultura de la denuncia y una limitada atención institucional para prevenir y atender estos casos.

Especialistas consideran indispensable fortalecer las campañas de sensibilización sobre el respeto a las personas mayores, ampliar la cobertura de programas de atención psicológica y jurídica, establecer protocolos de intervención más ágiles y promover redes comunitarias que permitan detectar oportunamente casos de abandono o maltrato.

En una entidad donde la población adulta mayor continúa en aumento, garantizar su bienestar representa uno de los principales desafíos sociales. Expertos coinciden en que el respeto hacia quienes dedicaron su vida al trabajo y al cuidado de sus familias no debe ser solo un deber moral, sino una obligación compartida entre la sociedad, las familias y las instituciones. Combatir el maltrato hacia las personas mayores implica romper el silencio, fortalecer la denuncia y construir una cultura que valore la experiencia, la dignidad y los derechos de quienes hoy enfrentan la vejez.