Claudia Zavala Mtz.
Estado de México.- Cada año, miles de perros deambulan por calles, parques y carreteras del Estado de México en busca de alimento o refugio. Muchos nacieron en la vía pública; otros fueron abandonados por familias que no pudieron o no quisieron hacerse cargo de ellos. Detrás de este problema hay un factor que especialistas consideran determinante: la falta de programas permanentes de esterilización y de una cultura de tenencia responsable.
Organizaciones protectoras de animales y médicos veterinarios coinciden en que la esterilización es la medida más eficaz para controlar la sobrepoblación canina de manera humanitaria. Lejos de ser un procedimiento exclusivo para perros en situación de calle, también representa una responsabilidad para quienes tienen mascotas, ya que una camada no planeada puede terminar alimentando el ciclo del abandono.
En el Estado de México, donde numerosos municipios enfrentan una creciente población de perros y gatos sin hogar, el problema va más allá del bienestar animal. La presencia de fauna callejera incrementa el riesgo de accidentes viales, ataques, transmisión de enfermedades zoonóticas y contaminación por desechos, además de generar una presión constante sobre refugios y asociaciones civiles que operan con recursos limitados.
La Ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal para el Estado de México establece que las autoridades deben impulsar acciones para el control ético de la población animal, promover campañas de esterilización y fomentar la tenencia responsable. Sin embargo, activistas consideran que estas acciones aún resultan insuficientes frente a la magnitud del problema, pues en muchos municipios las jornadas gratuitas son esporádicas o no alcanzan a cubrir la demanda.
Especialistas señalan que esterilizar no solo evita la reproducción indiscriminada. El procedimiento también reduce el riesgo de enfermedades como tumores mamarios, infecciones uterinas y cáncer testicular, además de disminuir conductas relacionadas con la búsqueda de pareja, peleas entre animales y fugas que con frecuencia terminan en atropellamientos o abandono.
Ante este panorama, asociaciones protectoras proponen que el Gobierno del Estado de México fortalezca una estrategia integral que incluya campañas gratuitas permanentes en los 125 municipios, unidades móviles de esterilización en comunidades con alta población animal, registro e identificación de mascotas, programas masivos de adopción y educación ciudadana sobre el cuidado responsable de los animales de compañía.
Los especialistas advierten que, sin políticas públicas sostenidas y la participación activa de la sociedad, el número de perros abandonados continuará creciendo. La esterilización, subrayan, no solo representa una medida de bienestar animal, sino una herramienta de salud pública, seguridad y protección ambiental que puede transformar la convivencia entre personas y animales en las comunidades mexiquenses.





