Claudia Zavala Martínez
Estado de México.- La temporada de lluvias mantiene bajo vigilancia a distintos municipios del Estado de México, donde las condiciones del territorio, la infraestructura hidráulica y los antecedentes de afectaciones elevan el riesgo de inundaciones y encharcamientos.
De acuerdo con el Atlas de Inundaciones 2026 de la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), entre los municipios identificados con mayor concentración de riesgo se encuentran Atlacomulco, Tultitlán, Tejupilco, Nezahualcóyotl, Tenancingo, Ixtapaluca, Ecatepec, La Paz, Tlalnepantla, Valle de Chalco, Coacalco, Chimalhuacán, Naucalpan, Metepec, Atizapán de Zaragoza, San Mateo Atenco, Lerma, Chalco y Zumpango.
El Atlas estatal registra los sitios que han presentado encharcamientos, inundaciones, desbordamientos y otros fenómenos asociados con las lluvias, información que sirve para orientar las labores de prevención y atención de emergencias.
Oriente del Edomex, una zona de especial atención
Municipios como Chalco, Valle de Chalco, Ixtapaluca, Chimalhuacán, Nezahualcóyotl y La Paz enfrentan especial vigilancia debido a sus antecedentes de inundaciones y a la necesidad de fortalecer la infraestructura de drenaje.
El gobierno federal informó en julio que diversas obras para prevenir inundaciones en la zona oriente presentaban avances importantes, entre ellas los colectores Los Pinos, Chalco de Díaz Covarrubias y otras obras hidráulicas. La inversión federal anunciada para seis proyectos en esta región ascendió a 2 mil 200 millones de pesos.
Ecatepec también enfrenta puntos vulnerables
En Ecatepec, el diagnóstico municipal identifica 14 colonias susceptibles a encharcamientos severos e inundaciones, entre ellas Nuevo Laredo, Alborada de Aragón, Jardines de Morelos, Santa María Chiconautla, Ciudad Oriente, Santa María Tulpetlac, Las Américas y Sauces Coalición.
La situación también alcanza al Valle de Toluca. Documentos oficiales identifican zonas de riesgo en municipios como Lerma, San Mateo Atenco, Toluca y Ocoyoacac, particularmente en áreas cercanas al río Lerma y canales pluviales.
Un problema que no sólo depende de la lluvia
Las autoridades advierten que la acumulación de basura puede obstruir los sistemas de drenaje y agravar los encharcamientos e inundaciones durante precipitaciones intensas. El programa preventivo de lluvias 2026 señala que las lluvias intensas o prolongadas pueden superar la capacidad de drenaje natural y urbano.
Con la temporada de lluvias en curso, el reto para los municipios mexiquenses es mantener libres los drenajes, atender puntos críticos y responder rápidamente ante posibles desbordamientos, particularmente en las zonas que históricamente han registrado mayores afectaciones.
Los municipios con mayor concentración de riesgo requieren especial vigilancia, pero la población de cualquier región del estado debe mantenerse atenta a los avisos oficiales ante lluvias fuertes.






