(Agencias)
Washington, D.C.- Estados Unidos advirtió que tomará medidas contra países y empresas que mantengan negocios con Irán, como parte de una nueva ofensiva económica de la administración de Donald Trump para reducir las fuentes de financiamiento de Teherán.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció una nueva ronda de sanciones y advirtió que ningún país estaría exento de las posibles medidas si continúa facilitando operaciones comerciales con Irán.
Washington busca ampliar las llamadas sanciones secundarias, que permiten castigar a empresas y entidades extranjeras que mantengan determinadas operaciones con Irán. La estrategia contempla sectores considerados estratégicos, entre ellos petróleo, transporte marítimo, tecnología, aviación, oro y activos digitales.
La advertencia coloca especialmente bajo presión a países con importantes vínculos comerciales con Teherán, entre ellos China, Turquía, Irak, India y Emiratos Árabes Unidos. China representa un caso particularmente relevante debido a su papel como principal comprador del petróleo iraní.
La nueva ofensiva podría generar tensiones con algunos de los principales socios comerciales de Estados Unidos y aumentar la incertidumbre en los mercados energéticos, especialmente ante la importancia estratégica del petróleo iraní y del estrecho de Ormuz.
El gobierno estadounidense sostiene que la presión económica busca aislar a Irán y limitar su capacidad para financiar sus actividades. Por su parte, Teherán ha rechazado las nuevas sanciones y advirtió que responderá ante lo que considera una escalada de presión económica.






