Redacción El Monitor
En el territorio de Gibraltar, los macacos de Berbería —conocidos popularmente como “monos de Gibraltar”— han mostrado comportamientos inusuales, como la ingestión de tierra, un fenómeno que especialistas asocian con cambios en su entorno y la creciente interacción con seres humanos.
Estos primates habitan en la reserva natural del Peñón de Gibraltar, uno de los pocos lugares de Europa donde aún existe una población salvaje de esta especie. Sin embargo, el incremento del turismo y la convivencia constante con visitantes han alterado sus hábitos naturales de alimentación y búsqueda de recursos.
De acuerdo con observaciones de expertos en fauna silvestre, la ingestión de tierra podría estar relacionada con estrés ambiental, carencias nutricionales o conductas aprendidas derivadas del contacto cercano con personas. En muchos casos, los monos han perdido parte de su comportamiento de forrajeo tradicional debido a la dependencia de alimentos proporcionados o accesibles por humanos.
Organizaciones de conservación han advertido que la interacción excesiva con turistas —incluyendo la alimentación directa o indirecta— puede generar cambios en la dieta de los animales, además de incrementar conflictos entre humanos y fauna salvaje.
En este contexto, especialistas subrayan que la responsabilidad humana es un factor clave en la transformación del comportamiento de los macacos, ya que la presión turística y la alteración de su hábitat influyen directamente en su bienestar.
Las autoridades locales han reiterado llamados a no alimentar a los animales y a respetar su entorno natural, con el objetivo de preservar el equilibrio ecológico y reducir conductas anómalas asociadas a la intervención humana.





