Redacción El Monitor
Cuautitlán Izcalli, México.- Las inundaciones volvieron a golpear a vecinos de la Unidad Habitacional Niños Héroes, quienes exigieron a las autoridades estatales y municipales concretar la construcción del Colector Quetzal, proyecto que, aseguran, permanece pendiente desde hace más de una década y que consideran indispensable para evitar que sus viviendas, calles y escuelas continúen bajo el agua durante la temporada de lluvias.
La situación se hizo evidente nuevamente esta semana, cuando las precipitaciones provocaron anegaciones en la zona y obligaron a suspender actividades escolares en tres planteles: la secundaria Gregorio Torres Quintero, la primaria Patria y Libertad y el jardín de niños Laura Cuenca Méndez. Los vecinos señalaron que no se trata de un problema nuevo, sino de una emergencia que se repite prácticamente cada temporada de lluvias.
De acuerdo con los habitantes, una de las causas de las inundaciones está relacionada con los desfogues controlados de la presa El Ángulo, que recibe escurrimientos provenientes del río Chamacuero. Cuando aumenta el nivel del embalse, se realizan descargas para mantenerlo bajo control, pero el agua termina afectando a zonas habitacionales cercanas.

Los testimonios recogidos durante las recientes inundaciones describen calles convertidas en ríos y viviendas afectadas. Habitantes de la zona han recurrido durante años a costales de arena, barreras y otras medidas improvisadas para impedir que el agua ingrese a sus domicilios.
El reclamo principal es que se construya el Colector Quetzal, infraestructura que permitiría conducir los excedentes de agua hacia el Emisor Poniente, reduciendo la presión sobre las vialidades y zonas habitacionales que actualmente reciben los escurrimientos.
El proyecto no es nuevo. Según información difundida por vecinos, en 2025 la gobernadora Delfina Gómez Álvarez aprobó su construcción, con una inversión estimada en 150 millones de pesos, mientras que los gobiernos municipales de Cuautitlán Izcalli y Atizapán de Zaragoza acordaron realizar aportaciones económicas. Sin embargo, habitantes denuncian que los trabajos todavía no han comenzado.
La problemática tiene antecedentes graves. Vecinos recuerdan que en 2017 se registraron dos desbordamientos de la presa que afectaron alrededor de 600 viviendas de colonias cercanas. Desde entonces, los desfogues controlados se han convertido en una medida recurrente para evitar una emergencia mayor en el embalse, pero con el consecuente riesgo de inundaciones para las comunidades ubicadas aguas abajo.
Las lluvias de septiembre volvieron a exhibir la vulnerabilidad de la zona. El pasado 9 de septiembre, las unidades habitacionales Niños Héroes y Fidel Velázquez registraron inundaciones, mientras que vialidades de Cuautitlán Izcalli también resultaron afectadas por las precipitaciones.
Ante la emergencia, el gobierno municipal mantiene labores de desazolve, retiro de basura y monitoreo de la presa. Tan sólo esta semana, autoridades municipales reportaron el retiro de 25 toneladas de desechos que llegan al embalse desde Atizapán de Zaragoza.
El gobierno de Cuautitlán Izcalli informó, además, que la presa El Ángulo se encontraba bajo control y sin riesgo para las comunidades aledañas al 8 de septiembre, con un nivel de 40 centímetros en el tiro de la presa, equivalente al 7 por ciento de su capacidad de regulación, y con un desfogue mínimo y controlado.
Sin embargo, para los habitantes de Niños Héroes el problema no termina con el descenso del nivel de la presa. La demanda es que se concrete una solución de fondo que permita conducir de manera segura los excedentes de agua y evitar que cada lluvia intensa vuelva a poner en riesgo a familias, estudiantes, viviendas y negocios.
Mientras el Colector Quetzal continúa pendiente, los vecinos permanecen en alerta ante cada tormenta y reclaman que los recursos anunciados se traduzcan finalmente en una obra que permita terminar con un problema que, aseguran, llevan más de diez años padeciendo.






