El Ayuntamiento de Toluca retira 24 árboles en riesgo de caída para sembrar una especie nativa, resistente y con esperanza de vida de hasta 500 años
Ana Lilia García Castelán
Toluca, México. En una maniobra que combina la seguridad ciudadana con la recuperación ambiental, la administración municipal que encabeza Ricardo Moreno dio inicio a la sustitución de los árboles secos retirados recientemente en la icónica avenida Paseo Colón. En su lugar, el Ayuntamiento ha comenzado la siembra de 24 encinos siempre verdes, una especie catalogada por especialistas como idónea para revitalizar el ecosistema urbano de la capital mexiquense.
La intervención, ejecutada de manera coordinada por las direcciones de Servicios Públicos, Medio Ambiente y Parques y Jardines, responde a un dictamen técnico que identificó ejemplares «muertos en pie». Dichas estructuras representaban un peligro inminente de colapso para los miles de peatones, ciclistas, automovilistas y vecinos que transitan a diario por esta arteria vial, por lo que su retiro preventivo resultó prioritario para resguardar la integridad pública.
Sugeridos por la Asociación Mexicana de Arboricultura (AMA), los nuevos encinos destacan por ser una variedad nativa de alta resistencia frente a sequías y fuertes vientos. Los especímenes seleccionados poseen alrededor de 10 años de edad, una altura de siete metros y estándar de calidad premium, cualidades que aseguran su rápida adaptación; además, la ciudadanía podrá consultar la ficha técnica y la historia de cada árbol escaneando un código QR instalado en su base.

El proceso de renovación botánica contempla un saneamiento profundo del suelo. Según detalló la directora general de Medio Ambiente, María del Carmen Soto, las cuadrillas realizan la extracción completa de las raíces secas para posteriormente acondicionar el terreno con composta y tierra enriquecida, garantizando así un sustrato idóneo que maximice las probabilidades de supervivencia del nuevo arbolado.
Desde la perspectiva técnica, Miguel Ángel González Colín, delegado de la AMA en la entidad, avaló la estrategia al precisar que el encino siempre verde cumple rigurosamente con la máxima de la arboricultura moderna: «el árbol adecuado, en el sitio correcto y en las condiciones óptimas». Asimismo, destacó que esta especie provee valiosos servicios ambientales en entornos urbanos, donde puede alcanzar una longevidad de entre 300 y 500 años.
La rehabilitación se desarrollará de forma gradual: en esta primera fase se sembrarán los primeros ocho encinos en los huecos ya preparados, mientras que los 16 restantes permanecerán bajo resguardo y cuidados de especialistas en el Vivero Municipal. Ahí esperarán a que concluyan los trabajos de acondicionamiento en los puntos de destino, asegurando que el follaje permanente de estos nuevos árboles mejore la captura de carbono y devuelva la sombra a Paseo Colón.






