Redacción El Monitor
La Guaira, Venezuela. Mientras la esperanza de encontrar sobrevivientes entre los escombros se desvanece con el paso de los días, los Topos de México y brigadas internacionales continúan realizando una labor incansable en las zonas devastadas por los terremotos que sacudieron Venezuela. Sin embargo, integrantes de estos equipos denunciaron que enfrentan restricciones y obstáculos que dificultan el desarrollo de las operaciones de búsqueda y rescate.
Los rescatistas mexicanos, reconocidos a nivel mundial por su experiencia en la atención de desastres naturales, señalaron que en diversos puntos afectados han tenido que sortear controles militares, revisiones constantes y limitaciones para acceder a algunas áreas colapsadas, situación que retrasa una labor donde cada minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Pese a estas dificultades, los Topos han mantenido su compromiso con la población venezolana, trabajando hombro a hombro con brigadas de distintos países, binomios caninos, personal médico y especialistas en estructuras colapsadas para localizar sobrevivientes y recuperar víctimas atrapadas bajo toneladas de concreto.
Su experiencia, adquirida durante décadas de participación en emergencias nacionales e internacionales, los ha convertido en uno de los cuerpos de rescate voluntario más respetados del mundo. Han participado en operaciones tras terremotos en México, Haití, Turquía, Nepal, Ecuador y otros países, donde su conocimiento técnico y vocación de servicio han permitido salvar numerosas vidas.
De acuerdo con integrantes de los equipos mexicanos, en algunos edificios colapsados se les ha impedido ingresar para iniciar las labores de búsqueda, aun cuando sus binomios caninos detectaron posibles señales de vida. En uno de los casos, denunciaron que los perros marcaron al menos tres puntos con indicios de sobrevivientes en un inmueble de La Guaira; sin embargo, el acceso fue bloqueado por autoridades que priorizaron otras acciones, lo que generó inconformidad entre los rescatistas.
Las restricciones ocurren en un escenario crítico. Más de 100 rescatistas de al menos 10 países participan en las operaciones de búsqueda, mientras la cifra de personas rescatadas con vida supera las 7 mil 400, aunque el número de fallecidos rebasa los 2 mil 200, reflejando la magnitud del desastre.
Experiencia reconocida a nivel mundial
Los Topos mexicanos surgieron tras el terremoto de 1985 en la Ciudad de México y, desde entonces, han participado en misiones de rescate en más de 20 países, entre ellos Haití, Turquía, Nepal, Ecuador, Perú, Indonesia, Italia y Estados Unidos. Su especialidad es la búsqueda de personas atrapadas en estructuras colapsadas, apoyados por binomios caninos y técnicas de rescate urbano que hoy son referencia internacional.
En la actual emergencia, México también desplegó un importante contingente conformado por 280 elementos del Batallón de Atención a Emergencias del Ejército Mexicano, además de casi 300 integrantes de la Cruz Roja, Protección Civil, bomberos y rescatistas voluntarios, quienes trabajan de manera coordinada en las zonas más afectadas.
Los especialistas recuerdan que las probabilidades de encontrar personas con vida disminuyen drásticamente conforme pasan los días. Aun así, los Topos mantienen la esperanza y continúan trabajando en jornadas ininterrumpidas, apoyándose en tecnología, perros de búsqueda y métodos especializados para localizar sobrevivientes.
En los últimos días, equipos mexicanos han participado en rescates exitosos, entre ellos el de un niño que permaneció 72 horas atrapado bajo los escombros y otro menor liberado tras una compleja operación de cinco horas, hechos que han sido reconocidos internacionalmente.
Mientras las brigadas humanitarias insisten en que la prioridad debe ser salvar vidas, organismos y rescatistas han solicitado que se eliminen los obstáculos administrativos y operativos que retrasan su labor, al considerar que cada minuto es crucial cuando aún existen posibilidades de encontrar sobrevivientes.
La labor de los Topos de México y de las brigadas internacionales representa un ejemplo de solidaridad y cooperación frente a una de las mayores tragedias que enfrenta Venezuela en los últimos años. Su entrega, profesionalismo y compromiso continúan siendo un rayo de esperanza para miles de familias que aguardan noticias de sus seres queridos.




