Durante la cumbre del G7, el expresidente estadounidense cuestionó nuevamente el tratado que impulsó durante su mandato
(Agencias)
París, Francia.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner en duda la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) al señalar que preferiría no contar con dicho acuerdo comercial, pese a que fue promovido y firmado durante su primera administración.
Al margen de la cumbre del Grupo de los Siete (G7) celebrada en Francia, el mandatario estadounidense se refirió a la próxima revisión del tratado regional y aseguró que existen aspectos que deberían modificarse para favorecer los intereses económicos de su país.
«Preferiría no tenerlo», declaró Trump al ser cuestionado sobre el futuro del acuerdo comercial que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 2020. Sus comentarios generaron incertidumbre entre analistas y sectores empresariales de América del Norte, debido a la relevancia del T-MEC para las cadenas de suministro y el intercambio comercial de la región.
Las declaraciones ocurren en un momento en que México, Estados Unidos y Canadá se preparan para la revisión programada del acuerdo, un mecanismo contemplado en el propio tratado para evaluar su funcionamiento y proponer ajustes que fortalezcan la competitividad regional.
Especialistas en comercio internacional advirtieron que cualquier señal de incertidumbre sobre el T-MEC podría impactar las decisiones de inversión y el comportamiento de los mercados, especialmente en sectores estratégicos como el automotriz, manufacturero y agroalimentario.
El T-MEC es considerado uno de los acuerdos comerciales más importantes del mundo al integrar una de las regiones económicas más dinámicas y con mayor volumen de intercambio comercial. Desde su entrada en vigor, el tratado ha impulsado el comercio trilateral y fortalecido la integración productiva entre los tres países.
Las recientes declaraciones de Trump reavivan el debate sobre el futuro de la relación comercial norteamericana y anticipan que la revisión del acuerdo podría convertirse en uno de los temas centrales de la agenda económica regional en los próximos años.





