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octubre 23, 2026 |
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Champi azota el Pacífico con fuerza equivalente a un huracán categoría 5

(Agencias)

Con vientos sostenidos de hasta 298 kilómetros por hora, el supertifón Champi se convirtió en uno de los ciclones tropicales más intensos de 2026 y encendió las alertas en el Pacífico occidental. Tras alcanzar una fuerza equivalente a un huracán de categoría 5, el fenómeno avanzó hacia Taiwán, donde provocó cancelaciones masivas de vuelos, cierres de escuelas y oficinas, además de evacuaciones preventivas.

El sistema alcanzó su máxima intensidad el 20 de octubre, cuando sus vientos sostenidos llegaron a 296 kilómetros por hora, de acuerdo con información satelital de la NASA y reportes meteorológicos. Su potencia lo colocó entre los ciclones más fuertes registrados en el mundo durante este año, de acuerdo con la velocidad del viento.

Champi se formó como tormenta tropical el 16 de octubre y se intensificó rápidamente en menos de dos días hasta alcanzar la fuerza equivalente a un huracán de categoría 4. Posteriormente, continuó fortaleciéndose sobre las aguas cálidas del Pacífico, hasta llegar a la categoría máxima de la escala Saffir-Simpson.

Antes de dirigirse hacia Taiwán, el fenómeno pasó cerca de Guam, territorio estadounidense en el Pacífico occidental, donde se reportaron daños en árboles y techos. La trayectoria posterior mantuvo bajo vigilancia a varias zonas insulares de la región.

Para el viernes 23 de octubre, Champi se aproximó al extremo nororiental de Taiwán, aunque ya había perdido parte de su intensidad y registraba vientos sostenidos de aproximadamente 155 kilómetros por hora. Las autoridades cancelaron vuelos nacionales e internacionales, cerraron centros educativos y oficinas, y ordenaron evacuaciones en áreas montañosas vulnerables ante el riesgo de lluvias intensas y desprendimientos.

Los efectos del sistema también se extendieron a otras zonas de Asia. En Japón se reportaron afectaciones a vuelos y cortes de electricidad en algunas islas, mientras que en Filipinas las autoridades aplicaron restricciones al transporte marítimo, suspendieron clases y evacuaron a habitantes de comunidades expuestas.

Además de los vientos destructivos, Champi generó condiciones marítimas peligrosas. Datos del Servicio Marino Copernicus de la Unión Europea registraron alturas significativas de oleaje cercanas a los 10 metros en las inmediaciones del ciclón, lo que representa un riesgo para la navegación y las actividades pesqueras.

Los pronósticos apuntaban a que el sistema continuaría debilitándose gradualmente al desplazarse sobre aguas más frías, aunque su trayectoria todavía podía modificar las zonas expuestas a sus efectos. Las autoridades mantuvieron las recomendaciones de evitar las costas y las áreas montañosas vulnerables.

La evolución de Champi vuelve a poner de relieve la capacidad de los ciclones tropicales para intensificarse en periodos muy cortos y generar impactos que van más allá de su punto de máxima fuerza. Aunque el sistema comenzó a perder intensidad, sus lluvias, vientos y oleaje continuaron representando riesgos para las comunidades del Pacífico occidental.