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octubre 16, 2026 |
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Derrame de diésel contamina arroyo en Veracruz; Profepa clausura parcialmente planta

La contaminación en el arroyo Chacalapa afectó un cauce entre Jáltipan y Chinameca; autoridades atribuyen el incidente a un pozo de una planta de sal y ordenan medidas correctivas

(Agencias)

Veracruz, México.- Un derrame de hidrocarburos en el arroyo Chacalapa, al sur de Veracruz, encendió las alertas ambientales y sanitarias entre habitantes de los municipios de Jáltipan y Chinameca, luego de que se reportara la presencia de una sustancia amarillenta y aceitosa en el agua, acompañada de un fuerte olor a combustible.

El incidente generó preocupación entre pobladores y pescadores de la región, quienes advirtieron sobre posibles daños al ecosistema y afectaciones a las actividades económicas que dependen del afluente. De acuerdo con reportes periodísticos, la mancha se extendió por varios kilómetros del cauce.

Este viernes 16 de octubre, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) informaron que, durante una visita de verificación, identificaron como origen del derrame un pozo de exploración de salmuera perteneciente a la planta de sal de Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV) Minera.

Según la información recabada por las autoridades, las lluvias provocaron la dispersión del diésel que se encontraba depositado en el pozo. La sustancia recorrió aproximadamente 350 metros hasta alcanzar un cuerpo de agua intermitente y posteriormente avanzó alrededor de 2.5 kilómetros hasta llegar al arroyo Chacalapa.

Como parte de las medidas de atención, se instalaron barreras y cordones oleofílicos para contener el contaminante y limitar su propagación. Asimismo, la empresa inició trabajos para recuperar el diésel derramado.

La Profepa impuso una clausura parcial temporal del establecimiento y ordenó medidas correctivas urgentes, entre ellas el taponamiento y la reparación inmediata del pozo. También exigió un programa de remediación ambiental que deberá ser evaluado por la propia dependencia.

El caso había generado controversia sobre la posible responsabilidad de Petróleos Mexicanos (Pemex). La empresa informó que, tras revisar sus instalaciones en la zona, no encontró fugas, pérdidas de contención ni anomalías relacionadas con el incidente, y sostuvo que el producto provenía de instalaciones y operaciones ajenas a la petrolera.

No obstante, personal de Pemex proporcionó equipo especializado para apoyar las labores de contención y recuperación, a solicitud de Protección Civil municipal.

Por su parte, el gobierno de Veracruz había relacionado el episodio con las barreras instaladas después de un incendio ocurrido el 14 de septiembre en una planta de PMV en Jáltipan. La gobernadora Rocío Nahle señaló que, aparentemente, estas medidas no fueron suficientes para impedir que el combustible llegara al cuerpo de agua.

La contaminación también despertó inquietud entre las familias que dependen de la pesca. Habitantes de Rancho Viejo alertaron sobre las dificultades para continuar con sus actividades ante la presencia de hidrocarburos en el agua, mientras que autoridades municipales recomendaron evitar el consumo y el uso del líquido contaminado en actividades cotidianas.

Las autoridades ambientales señalaron que continuarán con las inspecciones para establecer las circunstancias del incidente y determinar las responsabilidades correspondientes. La recuperación del combustible y la evaluación de los posibles daños serán fundamentales para definir las acciones de saneamiento que requiere el arroyo.

El caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar los controles de seguridad en instalaciones industriales y garantizar una respuesta oportuna ante incidentes que puedan comprometer los cuerpos de agua y los medios de subsistencia de las comunidades cercanas.