Ana Lilia García Castelán
Toluca, México. Durante la comparecencia de Óscar Flores Jiménez, secretario de Finanzas, con motivo del análisis del Tercer Informe de Gobierno de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, las diversas fracciones parlamentarias de la LXII Legislatura del Estado de México fijaron posturas encontradas respecto al rumbo económico y social de la entidad.
Por parte de la bancada de Morena, los legisladores respaldaron contundentemente la gestión estatal al asegurar que se ha consolidado un modelo de administración honesto, transparente, responsable y austero que prioriza la rendición clara de cuentas sobre el uso eficiente de los recursos públicos.
Asimismo, la representación morenista enfatizó que el Estado de México se ubica actualmente entre las cinco entidades del país con mejores condiciones financieras, destacando que el incremento en la recaudación fiscal, logrado sin aumentar impuestos ni adquirir deuda, permitió destinar cerca de 13 mil millones de pesos a programas sociales y favoreció la salida de la pobreza de 1.9 millones de mexiquenses.
Desde el Partido Verde Ecologista de México, los diputados se sumaron al reconocimiento de la disciplina presupuestaria destacando la disminución de 2 mil 459 millones de pesos en la deuda pública estatal hasta agosto pasado, señalando que esta eficiencia en la administración del presupuesto se ha traducido directamente en una mejor calidad de vida para las familias mexiquenses.
Sin embargo, la fracción parlamentaria del Partido del Trabajo adoptó una postura de cautela, pues aunque reconoció la reducción del endeudamiento, cuestionó abiertamente la viabilidad a largo plazo de los programas sociales sin la creación de nuevas contribuciones fiscales o contratación de créditos.
Ante este panorama, el PT propuso alternativas de financiamiento como el cobro de contribuciones a empresas concesionarias de autopistas y telefonía, la revisión de los contratos de Proyectos para la Prestación de Servicios, la exigencia de un trato presupuestal más favorable por parte de la federación, el fortalecimiento del pago de tenencia y el rescate financiero del ISSEMyM.
En contraste, la bancada del Partido Revolucionario Institucional cuestionó fuertemente que las cifras presentadas por el gobierno no se perciban en la realidad cotidiana de la población, denunciando severas carencias en los servicios públicos de salud, desabasto de medicamentos y la falta de mantenimiento en las instalaciones médicas durante la transición al IMSS-Bienestar.
El PRI también criticó el persistente deterioro de las avenidas, calles y carreteras de la entidad a pesar de los anuncios de nuevos programas de infraestructura, por lo que exigió transparentar los montos de inversión efectivamente ejercidos, el avance financiero de las obras y los recursos entregados a los municipios mexiquenses.
Por su parte, el grupo parlamentario del Partido Acción Nacional se pronunció por un ejercicio presupuestal con mayor sentido social, señalando que los rezagos en materia de salud, infraestructura vial, seguridad, educación y agua potable demuestran que las políticas actuales han sido insuficientes para atender a las familias.
La representación panista exigió absoluta transparencia en torno al funcionamiento, objetivos, activos y remanentes de los fideicomisos públicos estatales —incluidos los destinados a la agricultura, ganadería, turismo y saneamiento—, al tiempo que demandó precisar las condiciones puntuales de cualquier refinanciamiento de deuda para evitar riesgos en las finanzas locales.
Desde Movimiento Ciudadano, los legisladores arremetieron contra la falta de certidumbre respecto a los resultados del Plan Integral de la Zona Oriente, señalando que los diez municipios comprendidos en dicho proyecto siguen padeciendo graves deficiencias en movilidad, acceso a la salud, seguridad y agua.
Finalmente, la representación del Partido de la Revolución Democrática alertó que más del 70 por ciento de las finanzas estatales dependen de las aportaciones federales y denunció la existencia de subejercicios en las secretarías, cuestionando que la supuesta solidez financiera no resuelva emergencias locales como la escasez de equipos de hemodiálisis en municipios como Ixtapaluca.
En respuesta a los planteamientos de las distintas fracciones, el secretario Óscar Flores precisó que la deuda pública disminuyó en 2 mil 500 millones de pesos, que la recaudación creció un 28 por ciento sin subir impuestos y reafirmó compromisos presupuestales en educación, salud, municipios y en el Plan Integral de la Zona Oriente, el cual registra un avance físico del 47 por ciento.






