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Entre el abandono y la adopción: perros y gatos enfrentan una dura realidad en Edomex

Claudia Zavala Martínez

Toluca, México.- En calles, parques y colonias del Estado de México, perros y gatos en situación de abandono forman parte de una problemática que combina sobrepoblación, falta de esterilización, abandono y maltrato. Frente a este escenario, la adopción responsable se ha convertido en una alternativa para brindarles una segunda oportunidad y, al mismo tiempo, reducir el número de animales que terminan en la vía pública.

Las cifras oficiales muestran la dimensión del problema. La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (PROPAEM) reportó que durante 2024 recibió mil 194 denuncias por maltrato y crueldad animal. Esta cifra supera el promedio anual de aproximadamente 850 denuncias registrado entre 2017 y 2023, periodo en el que se contabilizaron 5 mil 953 reportes.

El abandono constituye una de las expresiones más visibles de esta problemática. En Toluca, por ejemplo, el diagnóstico municipal reconoce que la falta de esterilización, el abandono y la tenencia irresponsable han contribuido a una creciente sobrepoblación de animales de compañía. El documento estima que existen alrededor de 222 mil 765 perros, de los cuales aproximadamente 155 mil 935 estarían en situación de calle.

La situación también se refleja en los casos que llegan a las autoridades. En septiembre de 2026, personal del Ayuntamiento de Toluca y de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México rescató a dos perros que permanecían abandonados dentro de una vivienda deshabitada en la colonia Científicos, después de un reporte ciudadano. Las autoridades señalaron que durante ese año habían realizado 27 operativos conjuntos y atendido 440 denuncias de maltrato animal.

Pero frente a cada caso de abandono también existen historias de recuperación. Durante 2025, el Centro de Control y Bienestar Animal de Toluca consiguió 110 adopciones responsables de animales que habían sido rescatados de accidentes, abandono o situaciones de maltrato. Los perros y gatos fueron atendidos y posteriormente incorporados al programa de adopción.

La adopción, sin embargo, no debe entenderse como una decisión impulsiva. Recibir a un perro o gato implica asumir durante años gastos de alimentación, atención veterinaria, vacunación, esterilización, espacio adecuado y tiempo para su cuidado. También significa comprender que un animal rescatado puede requerir atención especial debido a experiencias previas de abandono o violencia.

En los centros de bienestar animal se busca que los procesos de adopción sean responsables. En Toluca, por ejemplo, los animales entregados mediante el programa municipal reciben atención veterinaria y, de acuerdo con el propio Ayuntamiento, son entregados vacunados, desparasitados y esterilizados, con el propósito de facilitar su integración a un hogar.

La voz de la ciudadanía

Georgina, de 28 años, habitante de Tecámac, Estado de México, expresó su preocupación por la cantidad de animales que permanecen en situación de calle y la falta de hogares para ellos.

“Me da mucha tristeza ver tantos animalitos en situación de calle. Muchos no tienen un hogar donde puedan sentirse seguros, adaptarse y vivir felices. Ellos también merecen una oportunidad y una familia que los quiera y los cuide”.

Por su parte, José Reyes, de 60 años, habitante de Santo Domingo, Estado de México, consideró necesario generar mayor conciencia entre la población y actuar ante los casos de maltrato animal que ocurren en las comunidades.

“Son muchos los animales que viven en la calle y lo peor es que algunos son maltratados y nadie hace nada al respecto. Es importante que tomemos conciencia. Yo tengo dos animalitos en casa y los cuido mucho; al menos ellos tienen un lugar donde se sienten seguros”.

Finalmente, una adolescente de 16 años, quien pidió omitir su nombre por seguridad, compartió su cariño por los animales y lamentó que sean víctimas de violencia por parte de las personas.

“Yo quiero mucho a los animales, ya sean perros, gatos, gallinas o cualquier otro. Ellos no tienen la culpa del maltrato que nosotros, como seres humanos, les hacemos. Muchas veces es más fácil sentir el cariño sincero de un animalito que el de algunas personas”.

Estas voces pueden aportar una dimensión ciudadana a una problemática que no solamente corresponde a las autoridades. La Secretaría de Seguridad del Estado de México señala que pueden denunciarse situaciones como la falta de alimento y agua, mantener a perros y gatos amarrados a la intemperie o negarles condiciones adecuadas de higiene y atención médica.

Además de denunciar, la prevención comienza en los hogares. La esterilización, la identificación de los animales, la vacunación y una tutela responsable son medidas que pueden contribuir a disminuir el abandono y la reproducción sin control. Algunos municipios mexiquenses ya contemplan campañas de esterilización, adopción y educación sobre bienestar animal dentro de sus planes de trabajo.

El llamado de organizaciones y autoridades es que antes de incorporar un animal a una familia se valore si existen las condiciones económicas, de espacio y de tiempo necesarias para mantenerlo durante toda su vida. Adoptar no significa solamente sacar a un perro o gato de un refugio: significa asumir una responsabilidad permanente.

En el Estado de México, donde las denuncias por maltrato continúan representando un desafío, cada adopción responsable puede significar un hogar para un animal que alguna vez estuvo en la calle. Al mismo tiempo, denunciar el abandono y la violencia permite que las autoridades intervengan y que más perros y gatos tengan la posibilidad de ser rescatados, atendidos y posteriormente adoptados.