A 41 años del sismo de 1985 y nueve del ocurrido en 2017, la institución fortalece su infraestructura, protocolos y capacidad de respuesta como parte de su transformación en una Universidad Cuidadora
Dos nuevas ambulancias, 103 equipos de alerta sísmica y 2 mil 821 extintores se suman a las acciones de protección civil de la Universidad, que durante el Segundo Simulacro Nacional desalojó a 112 mil 801 universitarios en menos de tres minutos
Redacción El Monitor
Toluca, México.- A partir de la memoria que dejaron los sismos de 1985 y 2017, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) fortalece su cultura de prevención y protección civil mediante acciones concretas orientadas a salvaguardar la vida de su comunidad, como parte de su transformación en una Universidad Cuidadora.
Durante la ceremonia luctuosa por los aniversarios 41 y 9 de los sismos del 19 de septiembre de 1985 y 2017, respectivamente, que se llevó a cabo en la Facultad de Ingeniería, la rectora de la UAEMéx, Martha Patricia Zarza Delgado, señaló que recordar estos acontecimientos implica también mantener vigente la enseñanza que dejaron: la prevención puede marcar la diferencia ante una emergencia.
“En nuestro país, con una visión resiliente y con esperanzas en el futuro, se determinó el 19 de septiembre como el Día Nacional de Protección Civil, porque estos dolorosos momentos también nos han dejado enseñanzas. La primera y más importante es el papel de la prevención”, afirmó.

En la Autónoma mexiquense, esta premisa se traduce en el fortalecimiento de los recursos destinados a la atención de emergencias. Durante el acto se entregaron dos nuevas ambulancias, que permitirán mejorar los tiempos de respuesta, traslado y atención médica; 103 equipos de alerta sísmica, para emitir avisos oportunos ante movimientos telúricos u otras situaciones de riesgo, y 2 mil 821 extintores, que reforzarán la capacidad de respuesta ante incendios y otras emergencias.
“Lo que buscamos es maximizar los recursos con los que contamos”, explicó la rectora, quien destacó que la transformación institucional también implica cuidar y utilizar de manera responsable los recursos que pertenecen a la comunidad universitaria.
A estas acciones se sumó la toma de protesta del nuevo Comité de la Unidad Central de Protección Civil, encargado de contribuir a la preparación y respuesta de la institución ante situaciones de emergencia. El órgano está integrado, entre otros, por titulares de las secretarías de Gobernanza, Jorge Alejandro Vásquez Caicedo; Académica, Francisco Herrera Tapia; Gestión y Administración, Miriam Liliana Padilla Mora; Vinculación, Extensión y Promoción de la Empleabilidad, Mariana Ortiz Reynoso, y Centros Universitarios y Unidades Académicas Profesionales, José Guadalupe Miranda Hernández, así como el director de Seguridad y Protección Universitaria, Mario Arroyo Juárez.
“Como parte de la reconfiguración de nuestra casa de estudios como una Universidad Cuidadora, resulta inaplazable el fortalecimiento de la cultura de la prevención y de la infraestructura material. La cultura de la prevención es parte de nuestra identidad auriverde. Por ello, cada espacio universitario cuenta con su brigada interna de Protección Civil”, sostuvo Zarza Delgado.
La estrategia también contempla ampliar la capacidad de atención directa. La rectora anunció que la UAEMéx trabaja en la creación de una subestación de Atención Prehospitalaria y Emergencias en el Campus «El Cerrillo», con la finalidad de acercar servicios especializados a la comunidad universitaria que desarrolla sus actividades en este espacio.
La capacidad de respuesta de la institución también fue puesta a prueba durante el Segundo Simulacro Nacional 2026, realizado bajo una hipótesis de sismo de 7.7 grados de magnitud, con epicentro a 15 kilómetros al sur-suroeste de Tehuacán, Puebla, y con impacto en el Estado de México.
El ejercicio involucró a la comunidad universitaria de los 26 municipios donde tiene presencia la UAEMéx y permitió desalojar a 112 mil 801 personas en menos de tres minutos, de acuerdo con los resultados reportados por la institución.
Más allá de recrear un escenario de emergencia, el simulacro permitió poner a prueba protocolos, tiempos de evacuación y la coordinación de las brigadas internas de Protección Civil, elementos que forman parte de una preparación que busca trascender el ejercicio anual y convertirse en una práctica cotidiana.
A 41 años del sismo de 1985 y nueve del ocurrido en 2017, la memoria permanece como punto de partida para una tarea que no concluye con un simulacro: prevenir, prepararse y cuidar para reducir riesgos y proteger la vida de la comunidad universitaria.





