septiembre 9, 2026 |
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Dinosaurios gigantes también incubaban huevos en zonas frías

(Agencias)

Un estudio de huevos de titanosaurio hallados en Argentina revela que los dinosaurios más grandes conocidos podían reproducirse en regiones alejadas del ecuador y desarrollaron estrategias para mantener calientes sus huevos.

Los titanosaurios, enormes dinosaurios herbívoros de cuello largo que habitaron la Tierra durante el Cretácico, fueron capaces de reproducirse en latitudes altas, donde las temperaturas eran considerablemente menores que en las regiones cercanas al ecuador.

La evidencia surgió del análisis de un conjunto de huevos y fragmentos de cáscara encontrados en Argentina. El hallazgo aporta nuevas pistas sobre la capacidad de estos gigantes para adaptarse a ambientes con condiciones climáticas menos favorables para la incubación.

Hasta ahora, la mayoría de los huevos de titanosaurio y de otros dinosaurios se habían localizado en zonas de latitudes bajas, próximas al ecuador. Estas regiones ofrecían temperaturas más elevadas que podían favorecer de manera natural el desarrollo de los embriones.

El nuevo estudio plantea que los titanosaurios pudieron resolver el desafío mediante estrategias que permitían conservar el calor necesario durante la incubación, demostrando una capacidad de adaptación mayor de la que se había supuesto.

Los titanosaurios pertenecían al grupo de los saurópodos, caracterizados por sus enormes cuerpos, cuellos largos y cabezas relativamente pequeñas. Algunas especies alcanzaron dimensiones que los colocan entre los animales terrestres más grandes que han existido.

Los investigadores consideran que estos gigantes pudieron desplazarse en manadas y recorrer grandes distancias en busca de alimento y condiciones favorables. La evidencia fósil también apunta a que determinados sitios pudieron utilizarse repetidamente como zonas de anidación durante miles o incluso millones de años.

El descubrimiento resulta especialmente relevante porque modifica la idea de que los dinosaurios gigantes necesitaban necesariamente ambientes cálidos y cercanos al ecuador para reproducirse.

La capacidad de anidar en latitudes altas sugiere que los titanosaurios contaban con mecanismos para enfrentar temperaturas más bajas durante una de las etapas más vulnerables de su ciclo de vida: el desarrollo de sus crías.

Más que simples gigantes dependientes del calor tropical, estos dinosaurios parecen haber sido animales capaces de adaptarse a una amplia variedad de ambientes.

El estudio de sus huevos permite así reconstruir una parte de su vida que rara vez queda registrada en los fósiles: cómo se reproducían y cómo lograban que una nueva generación sobreviviera en condiciones climáticas adversas.