septiembre 4, 2026 |
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Roman, el nuevo “ojo” de la NASA que buscará los secretos del universo

(Agencias)

La NASA dio un nuevo paso en la exploración espacial con el lanzamiento del telescopio espacial Nancy Grace Roman, un observatorio diseñado para estudiar algunos de los mayores misterios del universo, desde la materia y la energía oscuras hasta los planetas que orbitan otras estrellas.

El Roman despegó el 30 de agosto de 2026 a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Tras el lanzamiento, inició un viaje de aproximadamente tres meses y un millón de millas hasta su órbita de operación.

Una de las principales características del nuevo observatorio es su enorme campo de visión. Su instrumento principal podrá observar una región del cielo al menos 100 veces mayor que la que puede abarcar el telescopio Hubble, pero manteniendo una capacidad de imagen de gran precisión.

La NASA espera que Roman permita estudiar la distribución de miles de millones de galaxias y obtener información clave para comprender cómo ha evolucionado el universo. Una de sus prioridades será investigar la misteriosa energía oscura, considerada uno de los grandes enigmas de la cosmología moderna.

El telescopio también tendrá un papel importante en la búsqueda de exoplanetas. Los científicos calculan que podría identificar alrededor de 100 mil nuevos mundos, ampliando de manera extraordinaria el catálogo de planetas conocidos fuera del Sistema Solar.

Roman observará principalmente en longitudes de onda ópticas e infrarrojas y podrá explorar regiones de la Vía Láctea que hasta ahora han resultado difíciles de estudiar debido a la enorme concentración de estrellas y polvo.

Otro de sus objetivos será investigar agujeros negros supermasivos extremadamente distantes. Los modelos científicos indican que podría detectar eventos relacionados con agujeros negros que existieron hace hasta 11 mil millones de años, ofreciendo pistas sobre cómo se formaron y crecieron durante las primeras etapas del universo.

El observatorio cuenta con un espejo principal de 2.4 metros de diámetro, del mismo tamaño que el del Hubble, pero su capacidad para estudiar grandes extensiones del cielo permitirá realizar investigaciones a una escala considerablemente mayor.

La misión primaria está prevista para durar cinco años, con posibilidad de extenderse otros cinco. Durante ese periodo, Roman generará enormes cantidades de información que serán utilizadas por investigadores de todo el mundo para estudiar galaxias, estrellas, exoplanetas, materia oscura y energía oscura.

Con su llegada al espacio, Roman se suma a una nueva generación de observatorios que cambiarán la manera de observar el cosmos. Sus primeros resultados científicos podrían abrir una ventana inédita hacia regiones y fenómenos que hasta ahora permanecían prácticamente ocultos.