Redacción El Monitor
Sur, Edomex. Con una intervención proyectada en 372 kilómetros, la modernización y ampliación de la carretera Toluca-Zihuatanejo consolidará una infraestructura clave para la conectividad terrestre entre el Estado de México, Michoacán y Guerrero.
Esta obra pública forma parte del programa nacional de infraestructura vial del Gobierno de México, el cual contempla un presupuesto global de 700 mil millones de pesos destinado a la construcción y mejora de 5 mil kilómetros de caminos en distintas regiones del país.
En la entidad mexiquense, los trabajos principales se concentrarán en el tramo de 38 kilómetros que conecta a Toluca con Temascaltepec, con el objetivo de agilizar el tránsito vehicular y optimizar la movilidad entre la zona metropolitana del Valle de Toluca y los municipios sureños.
La reestructuración de este corredor vial busca recortar los tiempos de viaje entre el centro de la República y la costa del Pacífico, beneficiando el flujo de pasajeros y transporte de carga entre las tres entidades involucradas.
Asimismo, la renovación de la vía impulsará el intercambio comercial y el desarrollo socioeconómico de las localidades asentadas a lo largo de su trayectoria, al facilitar el acceso a servicios e incentivar las actividades productivas locales.
Junto a la ruta Toluca-Zihuatanejo, el esquema federal de carreteras contempla de manera paralela intervenciones prioritarias en los ejes Guaymas-Chihuahua, la conexión de la Huasteca que abarca de Hidalgo a Tamaulipas pasando por San Luis Potosí, y la carretera Ocosingo-Palenque en Chiapas.
La ejecución técnica del proyecto vial se lleva a cabo mediante esquemas de coordinación entre dependencias federales y estatales para coordinar la logística de obra y garantizar el avance de la infraestructura regional.





