agosto 20, 2026 |
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Trump eleva la tensión y presenta el estrecho de Ormuz como “nuevo territorio de EE.UU.”

(Agencias)

La disputa entre Estados Unidos e Irán escaló nuevamente después de que Donald Trump difundiera un mapa en el que el estratégico estrecho de Ormuz aparece identificado como “nuevo territorio de EE.UU.”, en medio de una crisis militar que mantiene prácticamente paralizado el tráfico marítimo en esta zona clave para el comercio energético mundial.

La publicación del mandatario estadounidense ocurrió después de que venciera el plazo de 60 días que Washington y Teherán se habían impuesto para alcanzar un acuerdo. Trump aseguró además que no existen negociaciones en curso ni previstas con Irán, lo que aleja, por ahora, la posibilidad de una salida diplomática inmediata.

Trump ya había advertido el pasado viernes que, una vez que Estados Unidos terminara de derrotar a Irán, declararía el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense. Posteriormente, publicó una imagen del mapa de la zona con la leyenda “New U.S. Territory”, elevando el tono de sus declaraciones.

La reacción de Teherán fue inmediata. Autoridades iraníes rechazaron cualquier posibilidad de que Washington pueda apropiarse del estratégico paso marítimo mediante una declaración presidencial, una orden o el despliegue de fuerzas militares.

Irán sostiene que el estrecho permanece bajo su control y ha advertido que decidirá cuándo permitir o restringir el tránsito marítimo.

El estrecho conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. Su importancia estratégica es enorme porque por esta vía transita una parte fundamental del petróleo y gas que llega a los mercados internacionales.

La confrontación militar ha provocado una drástica reducción del tráfico. Datos citados recientemente por Kpler señalaron que, en una jornada de agosto, únicamente dos embarcaciones atravesaron el estrecho y no se observaron envíos de crudo.

La interrupción prolongada del tránsito amenaza con generar presiones sobre los precios internacionales de los energéticos, además de afectar cadenas de suministro y costos de transporte.

Teherán considera las declaraciones de Trump una amenaza directa a su soberanía. El viceministro iraní de Exteriores, Kazem Gharibabadi, sostuvo que el estrecho no puede ser tomado mediante publicaciones en redes sociales ni mediante el poder militar estadounidense.

En respuesta a la ofensiva retórica de Washington, una cuenta oficial iraní incluso difundió un mapa en el que California aparecía como “nuevo territorio” de Irán, en una evidente provocación política contra la Casa Blanca.

El enfrentamiento coloca a Ormuz en el centro de una disputa que combina guerra, petróleo, comercio marítimo y control geopolítico. Estados Unidos mantiene una presencia naval en la región, mientras Irán insiste en que tiene capacidad para impedir o condicionar el tránsito por el estrecho.

La situación también genera preocupación entre países del Golfo y las principales economías importadoras de energía, debido a que una interrupción prolongada podría tener consecuencias mucho más allá de Medio Oriente.

Por ahora, el estrecho de Ormuz no se ha convertido legalmente en territorio estadounidense. La expresión utilizada por Trump corresponde a una declaración política y a un mapa difundido por el propio mandatario, no a un cambio reconocido de soberanía.

Mientras continúan los enfrentamientos y se mantiene congelado el diálogo entre Washington y Teherán, Ormuz se consolida como uno de los principales puntos de tensión de la crisis internacional de 2026.