(agencias)
Las marmotas son mamíferos roedores que habitan principalmente en regiones montañosas de Europa, Asia y América del Norte, donde desempeñan un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas al contribuir a la aireación del suelo y servir como alimento para diversas especies de depredadores.
Estos animales viven en complejos sistemas de madrigueras que excavan bajo tierra, los cuales les brindan protección frente a las inclemencias del clima y a posibles amenazas. Además, sus refugios son utilizados por otras especies, lo que favorece la biodiversidad en las zonas donde habitan.
Una de las características más llamativas de las marmotas es su prolongado periodo de hibernación, que puede extenderse entre cinco y ocho meses, dependiendo de las condiciones climáticas. Durante este tiempo reducen de manera considerable su ritmo cardiaco, su temperatura corporal y su metabolismo para conservar energía hasta la llegada de la primavera.
Las marmotas también son reconocidas por su capacidad de comunicación mediante silbidos agudos, utilizados para alertar al grupo sobre la presencia de depredadores como águilas, zorros, coyotes o lobos. Gracias a este sistema de aviso, las colonias pueden refugiarse rápidamente en sus madrigueras.
Especialistas señalan que el cambio climático representa una de las principales amenazas para estas especies, ya que el aumento de las temperaturas modifica los periodos de hibernación, reduce la disponibilidad de alimento y altera los ecosistemas de alta montaña donde se desarrollan.
Aunque en varias regiones sus poblaciones permanecen estables, investigadores y organizaciones ambientales continúan impulsando acciones de conservación para proteger su hábitat y garantizar la permanencia de una especie clave para la salud de los ecosistemas montañosos.






