Claudia Zavala Martínez
Toluca, México.- La educación representa uno de los pilares más importantes para el desarrollo económico y social del Estado de México, la entidad más poblada del país y con el sistema educativo más grande a nivel nacional.
De acuerdo con la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de México, el sistema educativo mexiquense atiende a más de 4.5 millones de estudiantes en educación básica —preescolar, primaria y secundaria—, además de ofrecer servicios de educación media superior, superior, educación para jóvenes y adultos, escuelas de arte y deporte.
La importancia de la educación en la entidad radica en que forma el capital humano que demanda una economía donde se concentran miles de industrias, comercios y empresas. El Estado de México aporta una parte importante del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y requiere personal capacitado para sectores como manufactura, logística, salud, tecnologías de la información y servicios.
En términos de cobertura, el Gobierno Federal y el Gobierno del Estado han impulsado la ampliación de espacios educativos. Para el ciclo escolar 2026 se anunció la creación de más de 22 mil nuevos lugares en educación media superior, además de la construcción de nuevos planteles de bachillerato y la expansión de la oferta universitaria en municipios mexiquenses, con el objetivo de reducir el abandono escolar y ampliar las oportunidades para los jóvenes.
El Estado de México cuenta con el sistema educativo más grande del país, con más de 4.5 millones de alumnos en educación básica.
Según datos censales, 30.4% de la población de 15 años y más tiene como máximo nivel de estudios la secundaria; 25% concluyó el bachillerato y 19.2% la primaria.
La tasa de analfabetismo en la entidad es de 2.89% entre la población de 15 años y más, una de las más bajas del país, aunque todavía existen rezagos en algunas regiones.
Para fortalecer la cobertura educativa, se desarrollan más de 60 acciones de infraestructura y nuevos planteles de bachillerato en el estado.
Especialistas coinciden en que una mayor escolaridad se traduce en mejores oportunidades laborales, mayores ingresos y mejores condiciones de vida. Además, la educación contribuye a reducir la pobreza, fortalecer la participación ciudadana y disminuir factores asociados con la violencia y la desigualdad.
No obstante, persisten retos importantes, entre ellos reducir el abandono escolar en la educación media superior, mejorar la infraestructura de planteles, fortalecer la capacitación docente y garantizar que los estudiantes desarrollen habilidades científicas, tecnológicas y digitales acordes con las necesidades del mercado laboral.
En un estado con casi 17 millones de habitantes, invertir en educación significa apostar por el desarrollo económico, la competitividad y la movilidad social de millones de familias mexiquenses, consolidando a la enseñanza como uno de los principales motores para el futuro de la entidad.





