(Agencias)
Ciudad de México.- El asesinato del periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar, ocurrido el 22 de julio en el municipio de San Pablo Etla, Oaxaca, ha reavivado las alertas sobre la crisis de seguridad que enfrenta la prensa en México. Con este crimen, organizaciones defensoras de la libertad de expresión señalan que ya suman siete periodistas asesinados en el país durante 2026, en un contexto marcado por la violencia y la impunidad.
Leyva Aguilar, reconocido por su labor como periodista y analista político, fue atacado a balazos mientras se encontraba en un establecimiento de alimentos. Además de su trayectoria en medios de comunicación, había desempeñado funciones como director de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) y mantenía una presencia activa mediante columnas de opinión críticas sobre la vida política del estado.
La Federación Internacional de Periodistas (FIP) condenó el homicidio y afirmó que el caso refleja la persistencia de un entorno hostil para el ejercicio del periodismo en México. La organización instó a las autoridades a realizar una investigación pronta, independiente y exhaustiva que permita identificar tanto a los autores materiales como a los responsables intelectuales del crimen.
Por su parte, Reporteros Sin Fronteras (RSF) advirtió que el asesinato de Leyva Aguilar pone nuevamente en evidencia las deficiencias de los mecanismos de protección para periodistas y la falta de resultados efectivos para prevenir las agresiones contra comunicadores. La organización recordó que la impunidad continúa siendo uno de los principales factores que alimentan la repetición de estos delitos.
Tras el ataque, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, condenó los hechos y anunció la coordinación entre la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, la Fiscalía General de la República y la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) para esclarecer el homicidio.
Diversas organizaciones nacionales e internacionales coincidieron en que este nuevo asesinato evidencia la insuficiencia de las políticas públicas destinadas a garantizar la seguridad de quienes ejercen el periodismo, especialmente en entidades donde la cobertura de temas relacionados con corrupción, seguridad y política representa un alto riesgo.
México continúa siendo uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo fuera de contextos de guerra. Organizaciones especializadas han insistido en la necesidad de fortalecer las medidas de prevención, garantizar investigaciones eficaces y combatir la impunidad para frenar la violencia contra la prensa.
El homicidio de Francisco Alejandro Leyva Aguilar se suma a una serie de ataques registrados durante el presente año y vuelve a colocar en el centro del debate la capacidad del Estado mexicano para garantizar el derecho a la libertad de expresión y la protección de quienes informan a la sociedad.





