Ana Lilia García Castelán
Toluca, México. La revisión técnica y política del Tercer Informe de Gobierno de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez entrará a una fase decisiva en la Cámara de Diputados del Estado de México. Lejos de concebir el análisis gubernamental como un mero protocolo de aplausos o un campo de batalla ideológico, la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) afina la estrategia legislativa para fiscalizar a los titulares de las secretarías estatales bajo un formato riguroso que privilegie la rendición de cuentas sobre la confrontación partidista.
En entrevista el presidente de la JUCOPO en la LXII Legislatura mexiquense, Francisco Vázquez Rodríguez, adelantó que el Congreso alista la etapa de la Glosa entre el 10 y el 20 de octubre. Destacó que el mecanismo de control parlamentario no buscará el protagonismo estéril ni el desgaste mediático, sino medir con precisión el impacto real de las políticas públicas implementadas en la entidad más poblada del país.
En el corazón de la negociación política, adelantó que la JUCOPO sostiene conversaciones con el secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, para acordar el calendario, las modalidades y los funcionarios que habrán de rendir cuentas. Sobre la mesa de acuerdos se evalúa un esquema flexible que combine comparecencias ante el Pleno, sesiones de trabajo en comisiones dictaminadoras y reuniones de evaluación estratégica con la propia JUCOPO.
La postura del liderazgo morenista en la Legislatura busca sentar un precedente institucional en el tratamiento de la Glosa. El objetivo central es evitar que el recinto legislativo se transforme en un foro de adjetivos o denostaciones sin sustento, priorizando mesas de trabajo técnico donde los diputados de las distintas fuerzas políticas fiscalicen los rubros prioritarios del presupuesto estatal.
«No queremos nada más traer a los secretarios a hacer circo. Queremos que nos informen, que veamos cómo hacer y cómo podemos trabajar en equipo».
Bajo este criterio de revisión equilibrada,precisó que los legisladores alistan cuestionamientos severos pero fundamentados sobre los pendientes del Ejecutivo, a la par de evaluar los avances reportados en materias estratégicas como educación, salud, bienestar social y la aplicación de las recientes reformas en materia de bienestar animal y despojo. La premisa legislativa apunta a identificar las fallas operativas de la administración para corregir el rumbo presupuestal y consolidar las acciones que han entregado resultados a la ciudadanía.
En el plano político, tras acudir al Teatro Morelos para presenciar el mensaje de la mandataria estatal en el marco de su informe, el también líder de la bancada de Morena otorgó una calificación aprobatoria de «10» al ejercicio gubernamental, destacando el sello social y de proximidad que ha caracterizado a la administración de Gómez Álvarez. No obstante, enfatizó que la aprobación política no exime al Poder Legislativo de su responsabilidad constitucional de auditar a los miembros del gabinete.
Añadió que la agenda parlamentaria de los próximos días contempla también definir la presencia institucional de la bancada mayoritaria en los cuatro informes regionales que la gobernadora rendirá en distintos puntos del territorio mexiquense. Paralelamente, la conducción de la Glosa medirá la capacidad del Poder Legislativo para ejercer su contrapeso constitucional en un clima de respeto e interlocución con el Ejecutivo estatal.
Finalmente, de cara al escenario electoral y los rumores sobre posibles ajustes en la estructura del gobierno mexiquense, el presidente de la JUCOPO reiteró la autonomía entre poderes y su alineación con el proyecto político que encabeza la gobernadora. La definición de la Glosa se perfila así como la prueba de fuego para evaluar la madurez política de la Legislatura mexiquense y la eficiencia operativa del gabinete estatal.






