Eco-Bahía impulsa una experiencia de educación ambiental que transforma la curiosidad infantil en compromiso con la naturaleza.
Niñas y niños de entre 6 y 12 años fortalecieron su vínculo con los ecosistemas que forman parte de su comunidad.
Riviera Maya.- En un momento en el que las nuevas generaciones pasan cada vez más tiempo frente a una pantalla, niñas y niños de la comunidad de Chemuyil cambiaron por unas horas la tecnología por la naturaleza. Caminaron en silencio entre los árboles, tocaron su corteza, escucharon el sonido del viento entre las hojas y descubrieron que un árbol puede contar muchas historias cuando se aprende a observar
Con esta premisa, Fundación Eco-Bahía, en colaboración con Parque La Ceiba Chemuyil, dirigido por Flora, Fauna y Cultura de México A.C., Un árbol, una historia», una experiencia de educación ambiental diseñada para que las infancias desarrollen una conexión emocional con la naturaleza a través de la exploración, el juego y la creatividad. La actividad reunió a más de 20 participantes de la comunidad de Chemuyil
Lejos de una clase tradicional, las y los participantes recorrieron su entorno como verdaderos exploradores, observaron los árboles con atención, identificaron los seres vivos que habitan en ellos, imaginaron los mensajes que estos podrían compartir con las personas y, al finalizar, recibieron un reconocimiento simbólico por asumir el compromiso de cuidar el patrimonio natural de su comunidad.
«La educación ambiental cobra verdadero sentido cuando las niñas y los niños dejan de ver a la naturaleza como algo ajeno y comienzan a sentirse parte de ella. Si logramos que un niño abrace un árbol porque lo valora y no porque se lo pidieron, estamos sembrando una conciencia que probablemente lo acompañará toda la vida. Cada experiencia como ésta representa una inversión en el futuro de nuestras comunidades y de nuestros ecosistemas», afirmó Luis Verdín, director de la Fundación Eco-Bahía en México.
La iniciativa forma parte del trabajo permanente que realiza Fundación Eco-Bahía para promover la conservación de los ecosistemas del Caribe Mexicano mediante programas de educación ambiental, participación comunitaria y protección de la biodiversidad.
Estas experiencias positivas en contacto con la naturaleza durante la infancia fortalecen la empatía, el sentido de pertenencia y la disposición para adoptar hábitos responsables con el medio ambiente. Bajo esa visión, Eco-Bahía apuesta por actividades que convierten el aprendizaje en una experiencia memorable, donde el conocimiento nace de la observación, las emociones y el vínculo con el entorno.
Porque proteger un bosque, un manglar o una selva comienza mucho antes de plantar un árbol: comienza cuando una niña o un niño comprende que ese árbol también forma parte de su historia.
Estas acciones consolidan el papel de la Fundación como referente regional en turismo regenerativo y conservación del capital natural y te invita a la comunidad a sumarse a la protección del medio ambiente y la vida marina realizando donaciones a través del sitio oficial: https://eco-bahia.com/colabora





