Riñas, daños a inmuebles y disputas entre grupos forman parte de los reportes que autoridades y vecinos han señalado en distintas zonas del Estado de México
Redacción El Monitor
Estado de México. Reuniones masivas, enfrentamientos entre grupos, vandalismo y alteraciones al orden público han convertido a algunas zonas del Estado de México en focos de atención por la presencia de grupos juveniles involucrados en actos violentos.
Aunque la mayoría de los jóvenes no participa en actividades delictivas, autoridades han identificado células y agrupaciones que utilizan la dinámica de las pandillas para cometer faltas administrativas y, en algunos casos, delitos de mayor impacto.
El Estado de México concentra una de las mayores incidencias delictivas del país. De acuerdo con los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), la entidad mantiene bases de datos con delitos como homicidio doloso, lesiones, robo, extorsión y violencia, con información desagregada por municipio y periodo.
En materia de seguridad, autoridades federales reportaron que entre octubre de 2024 y diciembre de 2025 fueron detenidas 2 mil 426 personas por delitos de alto impacto en el Estado de México; además, se aseguraron más de 500 armas de fuego dentro de las acciones coordinadas contra grupos generadores de violencia.
Municipios del Valle de México han registrado problemas relacionados con grupos que se reúnen principalmente durante fines de semana y horarios nocturnos, donde se presentan riñas, consumo de alcohol, daños a espacios públicos y enfrentamientos entre jóvenes de distintas colonias.
Especialistas en seguridad señalan que estos fenómenos suelen estar relacionados con factores como la falta de oportunidades educativas y laborales, abandono de espacios comunitarios, problemas familiares y la captación de jóvenes por redes criminales.
El reto para las autoridades, advierten expertos, consiste en distinguir entre expresiones juveniles y grupos que representan un riesgo para la seguridad pública, mediante acciones que combinen prevención social, recuperación de espacios públicos y operativos focalizados contra quienes cometen delitos.
La estrategia de seguridad en la entidad ha buscado reducir los delitos de alto impacto; cifras oficiales señalan una disminución del promedio diario de homicidios dolosos en el Estado de México entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025, al pasar de 6.63 a 3.06 víctimas diarias.
Mientras continúan los operativos, habitantes de diversas comunidades mantienen la exigencia de mayor vigilancia y acciones preventivas para evitar que grupos juveniles sean utilizados por estructuras delictivas o generen violencia en sus colonias.





