(Agencias)
Toluca, México.- El Estado de México es hogar de 93 especies de reptiles, entre serpientes, lagartijas y tortugas, lo que lo convierte en una de las entidades con mayor diversidad de este grupo de vertebrados en el centro del país. Sin embargo, 41 de estas especies se encuentran bajo alguna categoría de protección debido a las amenazas que enfrentan por la pérdida de hábitat y la actividad humana.
De acuerdo con el Estudio sobre la Biodiversidad del Estado de México, elaborado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), del total de reptiles registrados en la entidad, 27 especies están sujetas a protección especial y 14 se consideran amenazadas conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-059. Además, la entidad alberga una especie endémica: la lagartija Sceloporus sugillatus, cuya distribución natural se limita al centro del país.
Entre los reptiles más comunes que habitan en bosques, pastizales y zonas semidesérticas del Estado de México destacan las culebras, serpientes de cascabel, lagartijas espinosas y diversas especies de tortugas de agua dulce. Estos animales desempeñan un papel fundamental en el equilibrio ecológico al controlar poblaciones de insectos y roedores, además de formar parte de la cadena alimenticia.
A nivel nacional, México ocupa el segundo lugar mundial en diversidad de reptiles, con 864 especies registradas, de las cuales 417 son lagartijas, 393 serpientes, 48 tortugas y tres cocodrilos. Más de la mitad de estas especies son endémicas, es decir, no existen de forma natural en ningún otro país.
Especialistas advierten que la expansión urbana, los incendios forestales, el cambio de uso de suelo, la contaminación y el tráfico ilegal de fauna representan las principales amenazas para estos animales. Por ello, hacen un llamado a la población a no capturar ni matar reptiles cuando son encontrados, ya que la mayoría no representa un riesgo para las personas y su conservación resulta indispensable para mantener la salud de los ecosistemas.





