(Agencias)
La delegada de los Programas para el Bienestar en Chiapas, Manuela Obrador Narváez, desató una nueva controversia política tras lanzar duras descalificaciones contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una asamblea informativa de Morena en Palenque.
Ante militantes y simpatizantes, la funcionaria calificó al mandatario estadounidense como un “tipo asqueroso” y lo acusó de pretender apropiarse de los recursos naturales de México. Sus declaraciones no tardaron en generar una ola de críticas, al considerar que el lenguaje utilizado resulta impropio de una representante del gobierno federal.
El episodio encendió el debate sobre los límites del discurso político y la responsabilidad de los servidores públicos, especialmente en un contexto marcado por la compleja relación bilateral entre México y Estados Unidos.
Mientras simpatizantes de Morena respaldaron los señalamientos de la funcionaria, sectores de la oposición exigieron una postura clara de las autoridades y cuestionaron si habrá consecuencias por las expresiones vertidas en un acto partidista.
La polémica también puso bajo los reflectores a Manuela Obrador, prima del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien nuevamente se encuentra en el centro de la discusión pública por declaraciones que han sido calificadas por sus detractores como ofensivas e innecesarias.
Hasta el momento, no se ha informado de alguna sanción oficial en su contra; sin embargo, la controversia continúa escalando en redes sociales y en el ámbito político nacional.





