junio 15, 2026 |
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Acuerdo entre Washington y Teherán acerca el fin del conflicto regional

(Agencias)

Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de paz que contempla el fin inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano, en lo que representa el avance más significativo hacia el término del conflicto que ha sacudido a Medio Oriente durante más de tres meses.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el acuerdo con la República Islámica de Irán está concluido y aseguró que traerá “paz y seguridad” a toda la región. La firma oficial del pacto está prevista para el próximo 19 de junio en Ginebra.

El acuerdo fue confirmado por autoridades iraníes. El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, afirmó que el entendimiento pone fin de manera inmediata a la guerra y adelantó que en un plazo de 60 días comenzarán negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo.

Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien participó en los esfuerzos de mediación, informó que ambas naciones acordaron cesar las operaciones militares y destacó el respaldo diplomático brindado por Qatar, Arabia Saudita y Turquía.

Entre las medidas anunciadas figura la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo y gas natural, así como el levantamiento de restricciones marítimas que afectaban el comercio internacional.

Asimismo, medios iraníes reportaron que un memorando de entendimiento contempla la liberación inmediata de 12 mil millones de dólares en activos iraníes congelados.

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, celebró el acuerdo y llamó a las partes a aprovechar el nuevo escenario para avanzar hacia una solución definitiva del conflicto.

El contenido completo del pacto aún no ha sido revelado. Entre los temas pendientes destacan el futuro del programa nuclear iraní, el control del estrecho de Ormuz y las garantías de seguridad para la región.

La guerra comenzó a finales de febrero tras ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes. En respuesta, Teherán lanzó ofensivas contra Israel y aliados regionales, además de afectar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una situación que impactó los mercados energéticos y las cadenas de suministro a nivel global.