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El reactor nuclear más grande del mundo es terminado

 

Redacción El Monitor


El Reactor Internacional de Energía de Fusión (ITER, por sus siglas en inglés) es el proyecto de energía de fusión más ambicioso y costoso del mundo, ubicado en Francia. Con un presupuesto inicial de $5 mil millones de dólares, ha experimentado múltiples retrasos y sobrecostos, alcanzando los $28 mil millones.


A pesar de su finalización reciente, no comenzará a funcionar completamente hasta 2039, al menos, retraso que plantea preguntas sobre su impacto en la lucha contra la crisis climática.


La fusión nuclear es el proceso por el cual las estrellas, como nuestro sol, generan energía. Este proceso implica la fusión de átomos de hidrógeno para formar helio bajo condiciones extremas de presión y temperatura, produciendo enormes cantidades de energía sin emitir gases de efecto invernadero ni residuos radiactivos de larga duración.

¿Cómo funciona un reactor de fusión?


El diseño más común para los reactores de fusión es el tokamak, que calienta plasma (una mezcla de iones positivos y electrones libres) a temperaturas extremadamente altas, superiores a las del sol, y lo contiene dentro de una cámara en forma de rosquilla utilizando potentes campos magnéticos. Mantener el plasma estable y confinado el tiempo suficiente para que ocurra la fusión es uno de los mayores desafíos técnicos.


Desde su concepción, ITER ha enfrentado numerosos desafíos técnicos y financieros. Su construcción debía completarse en 2020, pero múltiples retrasos han pospuesto su puesta en marcha hasta, al menos, 2039.


Las dificultades para manejar plasma a temperaturas tan altas y los costos crecientes han sido factores determinantes en estos retrasos.


ITER es el resultado de la colaboración entre 35 países, incluidos todos los estados de la Unión Europea, el Reino Unido, China, India y Estados Unidos. Este esfuerzo conjunto busca avanzar en la tecnología de fusión nuclear, que podría proporcionar una fuente casi ilimitada de energía limpia en el futuro.


El retraso en la operación de ITER significa que la fusión nuclear no será una solución inmediata para la crisis climática actual. Según Pietro Barabaschi, director general de ITER, no es prudente esperar que la fusión nuclear resuelva los problemas energéticos a corto plazo, de acuerdo a una nota de LiveScience.


Aunque ITER no estará operativo hasta dentro de 15 años, representa un avance en la búsqueda de energía limpia y sostenible. A medida que el mundo busca soluciones para la crisis climática, ITER sigue siendo una luz de esperanza en el horizonte energético del futuro.



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