Comce Noreste advierte retrasos en las cadenas de suministro con Estados Unidos; la movilización indefinida comenzó este lunes en medio de reclamos por inseguridad y costos operativos
(Agencias)
Monterrey, Nuevo León.- El paro nacional del transporte de carga, convocado para iniciar este lunes por tiempo indefinido, amenaza con generar afectaciones al comercio exterior, incrementar los costos logísticos y provocar retrasos en las cadenas de suministro de la industria mexicana vinculada con Estados Unidos.
Javier Cendejas, presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior Noreste (Comce), advirtió que una suspensión prolongada del autotransporte tendría repercusiones para las empresas exportadoras e importadoras, particularmente en las operaciones industriales que dependen del traslado oportuno de materias primas, componentes y productos terminados.
La movilización ocurre en un contexto de inconformidad del sector por la inseguridad en las carreteras, las extorsiones, el cobro de piso, las deficiencias de la infraestructura vial y el aumento de los costos de operación. A estas demandas se suman diferencias por cambios en los estímulos fiscales aplicables al transporte de mercancías.
Para la industria del noreste del país, donde existe una estrecha integración productiva y comercial con Estados Unidos, las interrupciones en el transporte pueden repercutir en los tiempos de entrega, el cumplimiento de contratos y la operación de las plantas manufactureras.
El impacto no se limitaría a las empresas transportistas. Una suspensión prolongada podría afectar a proveedores, industrias, comercios y consumidores, debido a que el autotransporte es uno de los principales medios para movilizar mercancías dentro del país y hacia los cruces fronterizos.
De acuerdo con estimaciones difundidas por organizaciones convocantes, el movimiento de carga representa operaciones comerciales de gran magnitud: alrededor de 21 mil cruces fronterizos diarios y un flujo económico cercano a mil 800 millones de dólares. Estas cifras corresponden a cálculos del sector y no representan pérdidas confirmadas por el paro.
La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) mantuvo la convocatoria a la movilización, pese a que la Secretaría de Gobernación informó que la mayoría de las organizaciones del sector aceptó sentarse a dialogar con el gobierno federal.
La dependencia reiteró que la mesa de negociación permanece abierta y llamó a evitar acciones que afecten a la población, la circulación vehicular y el traslado de mercancías. La Canacar, por su parte, ha señalado que las reuniones anteriores no han producido resultados suficientes para resolver los problemas que enfrenta el gremio.
Entre las principales exigencias figuran reforzar la seguridad carretera, combatir las extorsiones y el robo de unidades, mejorar las condiciones de las autopistas y revisar las disposiciones fiscales que, según los transportistas, presionan sus finanzas.
Mientras continúa la controversia, el sector empresarial observa con preocupación las posibles consecuencias para la competitividad de México y su relación comercial con Estados Unidos.
El desarrollo de la movilización y la duración de la suspensión serán determinantes para establecer el alcance real de las afectaciones. Por ahora, la advertencia del Comce Noreste apunta a un riesgo concreto para la logística regional: retrasos en las entregas, mayores costos de transporte y presiones adicionales sobre las cadenas de suministro.






