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octubre 21, 2026 |
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Trabajadores del IMSS vuelven a las calles por aumento salarial y cambio sindical

Exigen un incremento directo de 10%, mejores condiciones laborales y la salida de Rafael Olivos Hernández; este miércoles realizarán una nueva megamarcha en la Ciudad de México

(Agencias)

CDMX.- Trabajadores activos y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) volverán a manifestarse este miércoles para exigir un aumento salarial directo de 10%, mejores condiciones de trabajo y la renovación de la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), encabezado por Rafael Olivos Hernández.

La movilización forma parte de una serie de protestas que comenzaron en septiembre y se intensificaron durante octubre, luego de que grupos de trabajadores rechazaran el incremento salarial acordado entre el IMSS y la dirigencia sindical para el periodo 2026-2027.

De acuerdo con los inconformes, el aumento aprobado no responde a sus necesidades económicas, debido a que una parte importante de los beneficios no se refleja directamente en el salario tabular. Por ello, exigen una nueva propuesta que represente una mejora efectiva en sus ingresos.

La marcha de este miércoles está convocada para las 15:00 horas, con salida del Centro Médico Nacional Siglo XXI y rumbo a puntos relacionados con las oficinas centrales del IMSS y la sede nacional del sindicato.

Además de la demanda salarial, los manifestantes buscan la destitución de Olivos Hernández, la convocatoria a un congreso sindical extraordinario y mayores garantías de representación para la base trabajadora.

Uno de los principales motivos del conflicto es la inconformidad con el acuerdo salarial aprobado durante el Congreso Nacional Ordinario del SNTSS.

La propuesta contempla un incremento global de 8.55%, integrado por un aumento de 2.9% al salario tabular y otros componentes relacionados con prestaciones y conceptos laborales.

Sin embargo, los trabajadores disidentes consideran insuficiente el aumento directo al salario y sostienen que los demás componentes no compensan adecuadamente sus necesidades económicas.

Por ello, demandan un incremento de 10% aplicado directamente al salario tabular, con el argumento de que sus percepciones deben mejorar de manera efectiva y no depender principalmente de prestaciones o mecanismos vinculados con el ahorro para el retiro.

El desacuerdo se agravó después de que el grupo inconforme rechazara la propuesta en la consulta sindical realizada en octubre. Los trabajadores cuestionaron, además, la forma en que se condujeron las negociaciones y exigieron que sus demandas fueran atendidas mediante un proceso con mayor participación de las bases.

La protesta también refleja una disputa interna por la representación de los trabajadores del Seguro Social.

Los inconformes demandan la salida de Rafael Olivos Hernández, secretario general del SNTSS para el periodo 2024-2030, al considerar que la dirigencia no defendió suficientemente sus intereses durante la negociación salarial.

Entre sus principales peticiones se encuentra la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario, con el propósito de discutir los acuerdos cuestionados y abrir un proceso para revisar la conducción del sindicato.

Asimismo, algunos integrantes del movimiento denuncian presuntas presiones y amenazas relacionadas con el respaldo a la propuesta salarial, acusaciones que deberán ser esclarecidas por las instancias correspondientes.

La inconformidad ha derivado en movilizaciones frente a instalaciones sindicales y administrativas, así como en bloqueos de vialidades de la Ciudad de México y el Estado de México.

Durante las protestas de la semana pasada, trabajadores realizaron cierres intermitentes en la carretera México-Pachuca, a la altura de Tecámac, lo que ocasionó afectaciones a la circulación y al servicio de la Línea 1 del Mexibús.

El conflicto no se limita al salario. Los trabajadores también exigen atender las carencias de personal, medicamentos, materiales y equipo en clínicas y hospitales del IMSS.

De acuerdo con los manifestantes, las plantillas incompletas y la falta de insumos incrementan las cargas de trabajo y dificultan las labores cotidianas del personal médico, de enfermería, administrativo y operativo.

Por ello, solicitan que se revisen las necesidades de cada unidad médica y se establezcan compromisos para cubrir las plazas vacantes, mejorar las condiciones laborales y garantizar los recursos necesarios para brindar atención.

También piden recuperar el anterior Régimen de Jubilaciones y Pensiones y eliminar el esquema de cuentas individuales administradas por las Afores. Estas demandas, sin embargo, implican cambios normativos que no dependen exclusivamente de la administración del IMSS.

Los inconformes sostienen que mejorar las condiciones del personal es indispensable para fortalecer los servicios de salud y responder a las necesidades de los derechohabientes.

Ante el conflicto, las autoridades federales han participado en reuniones para escuchar las demandas y buscar alternativas de solución.

La Secretaría de Gobernación ha fungido como mediadora entre representantes sindicales y trabajadores inconformes, aunque encuentros anteriores concluyeron sin acuerdos que permitieran desactivar las movilizaciones.

Por su parte, el IMSS ha señalado que respeta el derecho de sus trabajadores a manifestarse y ha informado que mantiene acciones para atender necesidades operativas relacionadas con el abasto, el mantenimiento de instalaciones y la cobertura de plazas.

El instituto también ha sostenido que los servicios médicos esenciales deben continuar funcionando y ha llamado a los manifestantes a mantener libres los accesos a hospitales y clínicas, especialmente para permitir el paso de ambulancias y pacientes que requieren atención urgente.

La nueva jornada de protesta representa otra prueba para las negociaciones entre la base trabajadora, la dirigencia sindical y las autoridades federales.

Mientras los inconformes mantienen sus exigencias de aumento salarial y cambios en el sindicato, el desarrollo del conflicto dependerá de la posibilidad de establecer acuerdos que atiendan las demandas laborales sin afectar el acceso de los derechohabientes a los servicios de salud.