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octubre 13, 2026 |
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Anuncian seis nuevos penales en México tras violencia en Sinaloa

El proyecto contempla 18 mil 480 espacios penitenciarios en seis entidades; el centro de Sinaloa tendrá capacidad para 2 mil 640 personas privadas de la libertad.

(Agencias)

Tras los hechos violentos registrados en el penal de El Castillo, en Mazatlán, Sinaloa, que dejaron 12 internos muertos y alrededor de una decena de heridos, el Gobierno de México anunció la construcción de seis nuevos centros penitenciarios en el país, entre ellos uno en el Estado de México.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que el proyecto contempla instalaciones en Sinaloa, Nayarit, Estado de México, Chiapas, Veracruz y Sonora, con una capacidad conjunta proyectada de 18 mil 480 espacios para personas privadas de la libertad.

Por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, la primera construcción anunciada para Sinaloa contará con recursos federales y tendrá capacidad para albergar a 2 mil 640 internos. El complejo dispondrá de infraestructura moderna y sistemas de vigilancia destinados a mejorar la seguridad, la supervisión y el control penitenciario.

García Harfuch explicó que la edificación forma parte de una estrategia integral para atender los problemas de seguridad en Sinaloa, que incluye el fortalecimiento de la policía estatal y de la Fiscalía, así como la incorporación de personal del Ejército Mexicano a las labores de apoyo a la corporación policial.

El anuncio se produce en medio de la preocupación por la violencia al interior de los centros penitenciarios y los desafíos que enfrentan las autoridades para mantener el orden, evitar enfrentamientos entre grupos delictivos y garantizar la seguridad de internos y trabajadores.

La construcción de nuevos complejos busca ampliar la infraestructura penitenciaria y mejorar las condiciones de operación del sistema. Sin embargo, su impacto dependerá también de los mecanismos de vigilancia, la capacidad de las autoridades para prevenir actos violentos y el control efectivo de las actividades que se desarrollan dentro de las cárceles.

En el caso del Estado de México, la inclusión de la entidad en el programa abre la expectativa de ampliar la capacidad penitenciaria local. No obstante, en el anuncio referido no se detallaron la ubicación, el presupuesto, el calendario de construcción ni la capacidad específica que tendrá el nuevo centro mexiquense.

El proyecto federal plantea así una ampliación de la infraestructura carcelaria en seis estados, en un contexto en el que la seguridad penitenciaria vuelve a colocarse en el centro del debate nacional.