(Agencias)
Ciudad de México.- El conflicto por el proyecto integral hídrico en San Gregorio Atlapulco, alcaldía Xochimilco, se mantiene en medio de acusaciones sobre presuntos intereses políticos detrás del bloqueo de la carretera México-Oaxtepec y señalamientos de habitantes que cuestionan la participación de personas ajenas a la comunidad.
Martha Castillo, vecina del poblado, afirmó que existen presuntos pagos de 300 pesos y entrega de alimentos a algunas personas que participan en el plantón. También denunció la presencia de personas encapuchadas y supuestos grupos de choque, a quienes señaló de elaborar bombas molotov, situación que, dijo, podría elevar la tensión entre los propios habitantes.
“¿Ustedes creen que eso es pacífico? Pues no. ¿Qué es lo que están queriendo ellos? Pues enfrentamiento entre los habitantes de San Gregorio”, expresó.
Por su parte, Federico González, representante de campesinos, pidió evitar que los recursos destinados al proyecto se pierdan y demandó que se respete la consulta realizada en la comunidad. “Ya no estamos dispuestos nosotros a dejar ir esta consulta, se tiene que respetar porque fue en buenos términos, como lo marca la ley”, sostuvo.
Ante los señalamientos, autoridades capitalinas evitaron confirmar las acusaciones sobre presuntos pagos o participación partidista, pero exhortaron al grupo opositor a explicar cuáles son sus planteamientos y los intereses que, según las autoridades, existen detrás de la oposición al proyecto.
El gobierno capitalino también señaló que, pese a las distintas mesas de diálogo instaladas para atender el conflicto, los interlocutores del grupo inconforme han cambiado de manera constante, al igual que sus posturas, sin presentar hasta ahora propuestas definitivas para destrabar la problemática.
Tomás Pliego, secretario de Atención y Participación Ciudadana, agregó que los propios inconformes habían propuesto al especialista Carlos Pilleres para revisar el proyecto. De acuerdo con el funcionario, después de analizarlo, el especialista calificó la obra como “excepcional” y consideró que debió realizarse desde antes.
Mientras continúa el bloqueo y las diferencias entre los grupos de habitantes, el conflicto mantiene abierta la discusión sobre el futuro del proyecto hídrico, los mecanismos de participación comunitaria y las condiciones para alcanzar un acuerdo que permita resolver la disputa en San Gregorio Atlapulco.





