(Agencias)
Washington.- Estados Unidos retiró todos los bombarderos que mantenía desplegados en la base aérea de RAF Fairford, en Reino Unido, después de un incidente de seguridad que derivó en una investigación por un posible complot terrorista contra la instalación.
El Pentágono confirmó que las aeronaves fueron reasignadas a sus bases de origen en territorio estadounidense. La salida incluyó bombarderos B-1 y se produjo mientras autoridades británicas investigan posibles vínculos con Irán en el supuesto plan contra la base.
La decisión ocurrió después de que, a finales de septiembre, cinco hombres fueran detenidos cerca de RAF Fairford bajo sospecha de delitos relacionados con terrorismo y explosivos. Posteriormente fueron puestos en libertad bajo fianza. Además, las autoridades británicas detuvieron a un ciudadano británico-iraní en una investigación relacionada con la preparación de posibles actos terroristas.
El primer ministro británico, Andy Burnham, señaló que existían indicios de una posible participación iraní en el presunto complot, mientras que Irán ha negado cualquier implicación. La investigación continúa para determinar quién estuvo detrás del supuesto plan y cuál era su objetivo.
RAF Fairford ha sido utilizada en los últimos meses como punto de operación de bombarderos estadounidenses durante el conflicto con Irán. La instalación es considerada una posición importante para las operaciones aéreas estadounidenses en Europa.
Pese al repliegue, el Departamento de Defensa estadounidense aseguró que su flota de bombarderos B-1, B-2 y B-52 permanece preparada para realizar operaciones de alcance global, incluso mediante misiones que despeguen y regresen a bases ubicadas en Estados Unidos.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo que Washington mantiene su confianza en la seguridad de RAF Fairford y afirmó que el movimiento de los bombarderos corresponde a una rotación de recursos. No obstante, el vicepresidente JD Vance indicó que la decisión se tomó también como una medida de precaución ante las preocupaciones de seguridad.
El retiro ocurre mientras el gobierno de Donald Trump analiza nuevas acciones militares relacionadas con el conflicto con Irán, por lo que el movimiento de los bombarderos desde Reino Unido se produce en un contexto de elevada tensión militar en Medio Oriente y de reforzamiento de las medidas de seguridad en instalaciones estadounidenses.






