Redacción El Monitor
Ciudad de México.- A casi 17 años de la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), un grupo de extrabajadores de la empresa volvió a manifestarse contra el expresidente Felipe Calderón, a quien responsabilizan de la decisión que dejó sin empleo a decenas de miles de electricistas.
La movilización ocurrió este miércoles 30 de septiembre frente a un hotel de Paseo de la Reforma, donde Calderón participó en el Foro América Libre, un encuentro con organizaciones y partidos de derecha de distintos países de la región. De acuerdo con reportes periodísticos, alrededor de 200 integrantes del Frente Amplio de Unidad participaron en la protesta.
Los manifestantes portaron pancartas y lanzaron consignas en contra del exmandatario. La protesta subió de tono cuando algunos inconformes derribaron las vallas colocadas para proteger el acceso al inmueble y lanzaron huevos y otros objetos hacia la fachada y las puertas del hotel.
El conflicto tiene su origen en el decreto publicado el 11 de octubre de 2009, mediante el cual el gobierno de Calderón determinó la extinción de Luz y Fuerza del Centro. El documento argumentó que el organismo enfrentaba una “comprobada ineficiencia operativa y financiera” y que su funcionamiento ya no resultaba conveniente para la economía nacional ni para el interés público.
La desaparición de la empresa afectó a más de 44 mil trabajadores, de acuerdo con las cifras retomadas por diversos medios sobre aquella decisión. Organizaciones de extrabajadores sostienen que sus consecuencias se extendieron a miles de familias y que una parte de los afectados enfrentó dificultades para reincorporarse al mercado laboral.
El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) mantuvo durante años una disputa jurídica contra la extinción. En 2010, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió sobre la constitucionalidad del decreto y determinó su validez; los asuntos relacionados con derechos laborales quedaron sujetos a las vías jurisdiccionales correspondientes.
Desde entonces, sectores de los extrabajadores han mantenido como una de sus principales demandas la reinserción laboral y la atención a las consecuencias derivadas de la desaparición de la empresa. En años posteriores también se implementaron programas de apoyo y medidas dirigidas a determinados extrabajadores que cumplieron requisitos establecidos por las autoridades.
La jornada de protesta tuvo otro episodio en el Complejo Cultural Los Pinos, donde un grupo de manifestantes dañó y desprendió la cabeza de una estatua de Felipe Calderón. El hecho fue reportado como parte de la misma movilización y el recinto informó que iniciaría procedimientos jurídicos por los daños ocasionados.
A casi 17 años del decreto, la protesta mostró que la extinción de Luz y Fuerza del Centro continúa siendo un tema de conflicto para un sector de sus antiguos trabajadores, quienes mantienen sus reclamos laborales y cuestionamientos sobre las consecuencias de aquella decisión.






