septiembre 30, 2026 |
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El pangolín: el mamífero más traficado y la difícil ruta de regreso a la naturaleza

(Agencias)

El pangolín es considerado el mamífero más traficado del mundo debido a la intensa demanda de sus escamas y su carne, situación que ha provocado una fuerte disminución de sus poblaciones silvestres en distintas regiones de África y Asia.

Estos animales, de apariencia prehistórica y cubiertos por escamas de queratina, son víctimas frecuentes de redes de comercio ilegal. Sus escamas son utilizadas en algunos mercados de medicina tradicional, pese a que no existe evidencia científica que demuestre propiedades medicinales que justifiquen su uso.

El tráfico representa una amenaza particularmente grave porque los pangolines tienen características biológicas que dificultan su recuperación poblacional. Son animales solitarios, de hábitos principalmente nocturnos y con una reproducción relativamente lenta, por lo que las pérdidas ocasionadas por la caza y el comercio ilegal pueden tener consecuencias importantes para sus poblaciones.

Una segunda oportunidad

Los ejemplares rescatados suelen llegar a centros especializados en condiciones delicadas. Algunos presentan heridas, deshidratación, bajo peso o problemas derivados del tiempo que permanecieron en cautiverio. En otros casos, el principal desafío consiste en lograr que vuelvan a alimentarse por sí mismos.

La rehabilitación no consiste únicamente en recuperar el peso. Los especialistas buscan que los animales recuperen comportamientos indispensables para sobrevivir en libertad. Para ello, se les permite explorar espacios naturales, desplazarse por terrenos boscosos y buscar alimento de manera progresiva.

El seguimiento del peso y la condición física es fundamental. Los cuidadores observan cuánto comen, cómo se desplazan y cómo responden a diferentes estímulos ambientales. El objetivo es reducir al mínimo la dependencia del ser humano antes de una eventual liberación.

Uno de los aspectos más complejos es recuperar conductas que pueden haberse perdido durante el cautiverio. Un pangolín que ha permanecido demasiado tiempo bajo cuidado humano puede necesitar estímulos para volver a desarrollar habilidades relacionadas con la búsqueda de alimento, el desplazamiento y la utilización de refugios.

El regreso a la vida silvestre

Cuando los especialistas consideran que un ejemplar está preparado, la liberación se realiza en un entorno adecuado para la especie y procurando que existan condiciones suficientes para su supervivencia. El proceso no termina cuando el animal abandona el centro de rehabilitación.

En algunos proyectos se realiza seguimiento posterior mediante métodos que permiten conocer sus desplazamientos y adaptación al entorno. Esta información ayuda a determinar si los ejemplares liberados consiguen alimentarse, encontrar refugio y establecerse en su hábitat.

La historia del pangolín también evidencia la importancia de combatir el tráfico desde su origen. Rescatar y rehabilitar animales puede salvar ejemplares individuales, pero la conservación a largo plazo depende de reducir la demanda, frenar las redes de comercio ilegal y proteger los bosques donde estos mamíferos todavía sobreviven.

A pesar de su aspecto peculiar y de su importancia dentro de los ecosistemas, los pangolines continúan enfrentando una de las mayores presiones derivadas del tráfico de fauna silvestre. Para cada ejemplar rescatado, el desafío consiste no sólo en mantenerlo con vida, sino en conseguir que vuelva a ser capaz de vivir sin la intervención humana.