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11-S: así protegió el Servicio Secreto a Bush

(Agencias)

Los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 obligaron al Servicio Secreto de Estados Unidos a activar, en cuestión de minutos, uno de los dispositivos de protección presidencial más complejos de su historia, ante la posibilidad de que nuevos ataques alcanzaran a las principales autoridades del país.

El entonces presidente George W. Bush se encontraba en Sarasota, Florida, cuando fue informado del primer ataque contra el World Trade Center. Tras conocerse el segundo impacto en Nueva York y el ataque contra el Pentágono, los protocolos de seguridad cambiaron de manera inmediata.

La prioridad fue proteger al presidente y evitar que la estructura de mando del Gobierno quedara expuesta ante una amenaza que todavía no había sido dimensionada por completo.

Bush fue trasladado desde Florida a instalaciones militares antes de regresar a Washington. La decisión respondió a la evaluación de que la capital estadounidense podía continuar bajo amenaza.

Mientras tanto, el vicepresidente Dick Cheney fue llevado al Centro de Operaciones de Emergencia Presidencial, conocido como PEOC, ubicado debajo de la Casa Blanca, desde donde participó en las comunicaciones y decisiones de emergencia.

Los ataques activaron los planes de contingencia destinados a garantizar la continuidad de las instituciones federales en caso de que Washington fuera nuevamente atacado.

La Comisión del 11-S documentó posteriormente que los planes de continuidad y evacuación de dirigentes fueron puestos en marcha durante aquella jornada. El Gobierno buscaba garantizar que, aun bajo un escenario de ataques sucesivos, Estados Unidos conservara una cadena de mando operativa. 

La respuesta de seguridad no se limitó a la Casa Blanca. El Servicio Secreto también tuvo que responder a la situación generada en Nueva York, donde sus propias instalaciones resultaron afectadas por los ataques.

El 11 de septiembre dejó 2,977 víctimas mortales, además de los 19 terroristas que participaron en los secuestros de los cuatro aviones.

A partir de entonces, Estados Unidos modificó de manera profunda sus sistemas de seguridad nacional, protección presidencial, inteligencia y continuidad gubernamental.

Este viernes, Estados Unidos conmemorará el 25 aniversario de los atentados, en una ceremonia en Nueva York que reunirá a familiares de las víctimas, sobrevivientes y dirigentes políticos. La jornada incluirá momentos de silencio para recordar los principales acontecimientos de aquel día.

Un operativo que marcó un antes y un después

La operación desplegada aquel 11 de septiembre tuvo un objetivo central: mantener protegido al presidente, preservar la cadena de mando y asegurar que el Gobierno estadounidense pudiera continuar funcionando en medio de un ataque sin precedentes.

A un cuarto de siglo de los atentados, la actuación de los servicios de seguridad durante aquellas horas continúa siendo analizada como uno de los episodios más relevantes de la historia moderna de la protección presidencial estadounidense.