(Agencias)
Ciudad de México.- El partido Morena acusó al expresidente Vicente Fox de participar en una reorganización del bloque opositor rumbo a las elecciones de 2027, luego del encuentro que sostuvo con el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas.
A través de un posicionamiento difundido este fin de semana, el partido guinda afirmó que la reunión entre Fox y Moreno no representa el surgimiento de una nueva oposición, sino, a su juicio, “la reorganización de la mafia del poder” vinculada al llamado PRIAN.
Morena sostuvo que los recientes movimientos del exmandatario forman parte de una estrategia para reagrupar a distintas fuerzas políticas y presentar una alternativa ciudadana de cara al proceso electoral de 2027. Sin embargo, el partido consideró que detrás de las nuevas organizaciones y de los cambios de discurso permanecen los mismos actores políticos.
“Cambian las siglas, cambian los nombres, inventan nuevas organizaciones, pero debajo de la envoltura aparecen los mismos de siempre”, señaló Morena en su posicionamiento.
La dirigencia morenista destacó que, en las últimas semanas, Vicente Fox ha sostenido encuentros con distintos sectores de la oposición.
Primero se reunió con Jorge Romero, dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN); posteriormente tuvo un encuentro con representantes de Somos para abordar asuntos relacionados con las elecciones de 2027, y finalmente acudió a la sede nacional del PRI para reunirse con Alejandro Moreno.
Para Morena, la secuencia de reuniones no es casual y evidencia un intento por articular nuevamente a fuerzas políticas que en distintos momentos han competido entre sí, pero también han establecido acuerdos electorales y legislativos.
La dirigencia del partido sostuvo que se trata de “la misma historia de acuerdos y simulaciones entre quienes aparentan ser adversarios, pero terminan juntos cuando están en juego el poder y sus privilegios”.
En su posicionamiento, Morena también recurrió a episodios de la historia política reciente para cuestionar el acercamiento de Fox con el PRI.
El partido recordó que, tras la elección presidencial de 1988, el PAN reconoció al gobierno de Carlos Salinas de Gortari y posteriormente mantuvo acuerdos con el priismo. También señaló que en 2000 Fox llegó a la Presidencia con la promesa de sacar al PRI de Los Pinos, mientras que años después PRI y PAN coincidieron en distintos acuerdos políticos.
Morena mencionó particularmente el escenario electoral de 2006 y el llamado Pacto por México de 2012 como ejemplos de acercamientos entre ambas fuerzas políticas.
“Veintiséis años después de prometer sacar al PRI de Los Pinos, Fox entra a la sede nacional del PRI para reunirse con su dirigencia”, reprochó el partido.
El intercambio ocurre mientras los partidos políticos comienzan a definir sus estrategias rumbo a las elecciones de 2027, proceso en el que estarán en juego diversos cargos de elección popular.
La dirigencia de Morena ha señalado en los últimos días que el PRI y el PAN buscan establecer acuerdos ante lo que considera un debilitamiento de sus posiciones electorales. La presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel Reyes, también ha cuestionado los acercamientos de Alejandro Moreno con otras fuerzas políticas.
En este contexto, el acercamiento entre Fox y Moreno adquiere una lectura electoral, aunque hasta ahora los señalamientos de Morena describen una posible reorganización opositora y no constituyen, por sí mismos, la confirmación de una alianza electoral formal.
Morena contrapuso este escenario con su propio proyecto político y afirmó que busca mantener la llamada Transformación, ampliar derechos, defender los Programas de Bienestar, mejorar los salarios y mantener, según su posicionamiento, al poder público al servicio de la población.
“Ellos quieren regresar al pasado de los privilegios. Nosotros desde Morena seguimos construyendo un porvenir de bienestar y justicia para el pueblo de México”, sostuvo el partido.
El encuentro entre Vicente Fox y Alejandro Moreno coloca así nuevamente en el debate público la posibilidad de una mayor coordinación entre distintos sectores de la oposición, mientras las fuerzas políticas comienzan a mover sus piezas con la mira puesta en las elecciones de 2027.






