septiembre 4, 2026 |
18°C Lluvia irregular en las cercanías

Presuntos asesinos del músico de Camilo Séptimo llegan a penal de Barrientos

Redacción El Monitor

Tlalnepantla, México.- Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, detenidos por su probable participación en el multihomicidio del tecladista de Camilo Séptimo, Jonathan Meléndez, y de su familia, fueron ingresados este viernes al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla, conocido como penal de Barrientos.

Los dos hombres fueron trasladados bajo un fuerte dispositivo de seguridad desde el Complejo Central de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), en Toluca, hasta el centro penitenciario, donde quedaron a disposición de la autoridad judicial.

El traslado ocurrió después de que venciera el plazo constitucional de 48 horas para que el Ministerio Público determinara su situación jurídica. Ahora será un juez quien analice los elementos presentados por la Fiscalía y determine si existen condiciones para iniciar un proceso penal en su contra.

Jonathan Meléndez, de 38 años y tecladista de la agrupación Camilo Séptimo, fue localizado sin vida el pasado 1 de septiembre dentro de su domicilio en el fraccionamiento Grand Viure, en Zona Esmeralda, municipio de Atizapán de Zaragoza.

Junto al músico fueron encontrados muertos su esposa, Ana Paula, quien tenía cuatro meses de embarazo; su hija de tres años y una trabajadora del hogar. También fue localizado sin vida el perro de la familia. Un niño de seis años, integrante de la familia, sobrevivió al ataque.

Las primeras investigaciones apuntan a que el crimen habría ocurrido después de una reunión entre Meléndez y uno de sus socios, con quien mantenía diferencias relacionadas con negocios inmobiliarios. La Fiscalía investiga esta posible disputa como una de las líneas para establecer el móvil del multihomicidio.

De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, Diego Sebastián “N” habría ingresado al inmueble aprovechando la relación que mantenía con el músico. Cámaras de seguridad registraron su llegada al edificio antes de que ocurriera el ataque. Gerardo “N”, por su parte, habría intervenido como conductor.

Ambos fueron detenidos el 2 de septiembre, aproximadamente un día después del crimen, en un operativo coordinado entre autoridades mexiquenses y federales.

Con su ingreso al penal de Barrientos comienza una nueva etapa del caso: la judicialización. La autoridad deberá determinar la probable responsabilidad de cada detenido y establecer si los datos de prueba aportados por la Fiscalía son suficientes para vincularlos a proceso.

Mientras tanto, la investigación continúa abierta para determinar con precisión el móvil del crimen y establecer si existen otras personas involucradas en el asesinato del músico y su familia.