septiembre 3, 2026 |
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EE.UU. sanciona a nieto de Raúl Castro y empresas cubanas

(Agencias)

El gobierno de Estados Unidos amplió este jueves su régimen de sanciones contra Cuba al incluir en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) a Fidel Ernesto Castro Calis, nieto del expresidente cubano Raúl Castro.

La medida fue anunciada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense, que también incorporó a cinco entidades económicas y bancarias cubanas.

Entre las instituciones sancionadas se encuentra el Banco Exterior de Cuba, además de empresas vinculadas con sectores estratégicos como energía, petróleo, minería y abastecimiento.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, señaló que las nuevas designaciones alcanzan a integrantes de la familia Castro y a entidades que, según Washington, contribuyen al sostenimiento económico del gobierno cubano.

Fidel Ernesto Castro Calis, nacido el 16 de mayo de 1995, es hijo de Alejandro Castro Espín y nieto de Raúl Castro. Su incorporación ocurre después de que Washington también sancionara a otros integrantes de la familia durante este año.

Las nuevas medidas contemplan además a Comercial CUPET, Nicarotec, ABAPET y CEXNI, empresas estatales relacionadas con actividades petroleras, energéticas y mineras.

La inclusión en la lista de la OFAC implica restricciones financieras dentro de la jurisdicción estadounidense y limita las operaciones de personas y empresas estadounidenses con los individuos y entidades sancionados, salvo que exista una autorización específica.

Washington sostiene que estas medidas buscan aumentar la presión sobre las estructuras económicas y políticas del gobierno cubano, mientras La Habana ha denunciado históricamente las sanciones y el embargo estadounidense como una política de presión contra la isla.

El nuevo paquete se suma a una serie de medidas adoptadas durante 2026 contra funcionarios, familiares de dirigentes y empresas estratégicas cubanas, profundizando la confrontación entre ambos gobiernos.

La decisión ocurre además en medio de una situación económica y energética complicada para Cuba, marcada por dificultades en el suministro de combustible y problemas en la generación eléctrica.

Con esta nueva ronda de sanciones, Estados Unidos vuelve a colocar a la familia Castro y al sector energético cubano en el centro de su estrategia de presión contra La Habana.