La Secretaría de Salud del Gobierno de México otorgó el Certificado de Acreditación de la Ausencia de Transmisión Autóctona de Paludismo
La entidad mantiene vigilancia epidemiológica y acciones de control del mosquito transmisor para conservar esta condición sanitaria
Redacción El Monitor
Toluca, México.- Después de 29 años sin casos de transmisión local de paludismo, el Gobierno del Estado de México, encabezado por la Maestra Delfina Gómez Álvarez, recibió de la Secretaría de Salud del Gobierno de México el Certificado de Acreditación de la Ausencia de Transmisión Autóctona de Paludismo, resultado de las acciones permanentes de prevención, vigilancia epidemiológica, control del vector y atención oportuna realizadas en la entidad.
Celina Castañeda de la Lanza, Secretaria de Salud, destacó que esta acreditación reconoce el cumplimiento de las líneas operativas establecidas por el Gobierno de México para la eliminación de la transmisión local de esta enfermedad y representa un resultado de la labor permanente del personal de salud en territorio mexiquense.
La certificación se otorgó después de la evaluación realizada del 13 al 17 de julio en las Jurisdicciones Sanitarias de Tenancingo, Tejupilco y Cuautitlán, donde especialistas designados por la Secretaría de Salud federal verificaron procesos técnicos, operativos y evidencia documental en unidades médicas.
El último caso autóctono de paludismo en el Estado de México se registró en 1997, en el municipio de Amatepec. Desde entonces, la entidad mantiene acciones de promoción de la salud, prevención y vigilancia epidemiológica, además de atención oportuna de casos importados para evitar el restablecimiento de la transmisión local.
Como parte de estas medidas, la Secretaría de Salud mantiene el operativo para el control del mosquito Anopheles, transmisor del paludismo, mediante visitas a zonas endémicas y la participación de las comunidades en la limpieza de cuerpos de agua para reducir espacios propicios para su reproducción.
Este método de control no utiliza productos químicos, por lo que permite intervenir en las zonas identificadas sin generar afectaciones por este tipo de sustancias al medio ambiente.
El Gobierno del Estado de México mantiene las acciones preventivas y de vigilancia epidemiológica para conservar la ausencia de transmisión autóctona de esta enfermedad y proteger la salud de las y los mexiquenses.
El Gobierno del Estado de México recibió por parte de la Secretaría de Salud federal el Certificado de Acreditación de la Ausencia de Transmisión Autóctona de Paludismo. Este reconocimiento valida 29 años consecutivos sin registrarse contagios locales dentro de la entidad, un hito alcanzado gracias a las estrategias continuas de prevención, vigilancia epidemiológica y control de vectores implementadas en el territorio mexiquense.
Durante el anuncio, la Secretaria de Salud estatal, Celina Castañeda de la Lanza, resaltó que la acreditación constata el cumplimiento riguroso de las líneas operativas nacionales. La funcionaria subrayó que el logro refleja el compromiso constante del personal médico e instructores de campo, quienes han sostenido la cobertura y la atención oportuna a lo largo de casi tres décadas.
El otorgamiento de la certificación ocurrió tras una exhaustiva auditoría realizada entre el 13 y el 17 de julio en las Jurisdicciones Sanitarias de Tenancingo, Tejupilco y Cuautitlán. Durante esta jornada, especialistas del Gobierno de México inspeccionaron las unidades médicas para auditar expedientes técnicos, comprobar la efectividad de los procesos operativos y evaluar la evidencia documental requerida.
Históricamente, el último contagio autóctono detectado en el Estado de México se remonta a 1997 en el municipio de Amatepec. Desde esa fecha, la estrategia de salud se ha centrado en detectar y tratar eficazmente los casos importados de otras regiones, evitando que la transmisión vuelva a asentarse en las comunidades locales.
Para mantener este estatus sanitario, la Secretaría de Salud sostiene operativos biológicos contra el mosquito Anopheles, priorizando la limpieza comunitaria de cuerpos de agua por encima de los pesticidas sintéticos. Con este enfoque ecológico y continuo, la administración mexiquense reafirma su compromiso de vigilar el entorno y proteger la salud pública sin alterar el medio ambiente.






