(Agencias)
Jerusalén.- El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, volvió a generar controversia por sus declaraciones sobre la guerra en Gaza, al plantear la necesidad de aumentar los ataques contra la población palestina y señalar como objetivo la muerte de 40 personas cada noche.
El funcionario israelí también utilizó expresiones de carácter deshumanizante al referirse a los palestinos, al afirmar: “Ni siquiera son personas”, declaraciones que han provocado cuestionamientos por el impacto que este tipo de discurso puede tener en un conflicto que ha dejado miles de víctimas civiles.
En paralelo, Hamás solicitó al enviado de la Casa Blanca que intervenga para presionar a Israel a cumplir con los compromisos contemplados en el plan de alto el fuego.
La organización palestina sostuvo que el cumplimiento de los acuerdos es indispensable para evitar una nueva escalada de violencia y avanzar hacia una reducción de las hostilidades en la Franja de Gaza.
El intercambio de declaraciones ocurre en medio de la presión internacional para proteger a la población civil, garantizar la ayuda humanitaria y buscar mecanismos que permitan mantener cualquier acuerdo de cese al fuego.
La situación continúa siendo uno de los principales focos de tensión internacional, mientras gobiernos y organismos internacionales llaman a las partes a respetar el derecho internacional humanitario y evitar acciones que puedan incrementar el número de víctimas.






