(Agencias)
Washington, D.C.- La administración del presidente Donald Trump puso en marcha un programa para reclutar a exintegrantes de las Fuerzas Armadas como operadores de transporte de carga, con el objetivo de cubrir las vacantes generadas tras el endurecimiento de las medidas contra conductores inmigrantes que perdieron sus licencias comerciales.
La iniciativa, denominada Freedom Haulers, busca facilitar la incorporación de veteranos al sector del autotransporte mediante programas de capacitación y la simplificación de los requisitos para obtener una Licencia Comercial de Conducir (CDL). Los militares con experiencia en el manejo de vehículos pesados podrán acceder a exenciones en algunas pruebas prácticas, mientras que otros podrán capacitarse durante los últimos meses de su servicio activo. Además, el programa contempla apoyos educativos financiados mediante el GI Bill.
La Casa Blanca presentó la estrategia como una medida para fortalecer la industria del transporte, atender la escasez de operadores y facilitar la transición laboral de los veteranos hacia empleos en el sector privado. El gobierno sostiene que los exmilitares cuentan con la disciplina y la experiencia necesarias para desempeñarse como conductores de carga.
El programa se da en el contexto de una ofensiva federal contra licencias comerciales otorgadas a conductores inmigrantes que, según el Departamento de Transporte, no cumplían con los requisitos de elegibilidad o acreditación del idioma inglés. Como resultado de estas acciones, decenas de miles de operadores dejaron de estar autorizados para conducir vehículos comerciales en Estados Unidos.
La medida ha generado opiniones divididas. Mientras representantes de la industria consideran que los veteranos pueden contribuir a reducir el déficit de operadores, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes cuestionan que las nuevas restricciones afecten a trabajadores que durante años desempeñaron labores esenciales para la cadena de suministro del país.





