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Diputada abusiva, tima al comité del PRI en Luvianos


Foto: Facebook


Jazmín Jaimes cuenta con historial de deudas y abuso de confianza.


Redacción El Monitor


Luvianos, México. Priistas de Luvianos están tras la diputada federal por el Distrito 36 con cabecera en Tejupilco,

Jazmín Jaimes Albarrán, quien los timó hace dos años, cuando se llevó el dinero que se recaudó a través de una rifa, el cual sería destinado a los gastos que genera la oficina del Comité Municipal del PRI en esta demarcación calentana.


Al parecer la legisladora originaria de la comunidad de Teopazul, Tlatlaya Estado de México, tiene además varios acreedores, quienes confiaron en su honestidad, y a la postre han sido defraudados por la sureña, quien suele ignorarlos cuando le cobran.


Ante el adeudo que doña Jazmín mantiene con el PRI municipal de Luvianos, del cual fue delegada hasta hace un par de años, la actual titular del comité municipal Magnolia Estrada, prepara un documento oficial para solicitarle de manera formal y pública, la entrega de los 30 mil pesos que se recaudaron previo a la rifa de un toro que fue donado por un ganadero, a fin de apoyar al comité tricolor.


El asunto trascendió la víspera, y los priistas sureños se encuentran molestos por el nivel y abuso de la diputada federal, quien fuera regidora en su natal Tlatlaya durante la administración del ex alcalde Eulogio Giles (2016-2018).

Los hechos se registraron cuando la ahora legisladora era delegada del comité municipal del PRI en Luvianos, por lo que fue la encargada de recolectar el dinero de la citada rifa, mismo que jamás entregó al comité.


Desde entonces han transcurrieron dos años, y Jaimes Albarrán no se ha molestado en llevar los 30 mil pesos que se recaudaron, no obstante ser requerida por los priistas luvianenses en diversas ocasiones para que responda por ese dinero; se quejan que por el contrario, ya no les responde llamadas telefónicas ni mensajes.

La historia de abuso de la flamante diputada quien ya es conocida en el sur por su falta de palabra y honradez, se remite al tiempo en que fue regidora, cuando también le quedó mal a los tlatlayenses, a quienes prometió bombas de agua que jamás entregó, además de un préstamo según se dice por alrededor de 300 mil pesos, por el que terminó enemistada con el ex alcalde de Tlatlaya, Leopoldo Domínguez López, quien también cometió el error de confiar en ella.