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Corrupción en movilidad afecta a Luvianenses


* El servicio mixto de trasporte público desaparece ante la indolencia de autoridades

* Usuarios sureños quedan a merced de voraces taxistas que fijan tarifas a su gusto

Luvianos, México. Los habitantes de varios municipios del sur del Estado de México, continúan sufriendo el pésimo servicio de transporte que priva en la región, el cual se complica más ante una modalidad caciquil dada entre transportistas que lesiona la economía de los usuarios, y complica la comunicación en la ruta Luvianos-Tejupilco.

En esa ruta que comunica a dos de los municipios más importantes de la zona, los pasajeros tienen como única opción para sus traslados los taxis colectivos que cobran 40 pesos por persona, pues las llamadas ruleteras del servicio mixto de carga y pasaje, están casi por extinguirse, debido a que hasta hace poco existían al menos 16 camionetas que cubrían dicha ruta dos los día, número que actualmente se redujo a cuatro, cuyos conductores, tienen prohibido cargar pasajeros en los puntos tradicionales, que son los cómodos y seguros para los usuarios.

La razón de esa disminución drástica en las unidades, se atribuye a la corrupción que impera entre personal de la ahora denominada Secretaria de Movilidad, cuyos funcionarios en la región, se encargan de acosar a los operadores del transporte mixto, prohibiéndoles sitios de abordaje, en este caso a los luvianenses, quienes en Tejupilco deben caminar un tramo muy largo si desean viajar en dicha unidades, para ahorrar un poco; si tienen prisa o están cansados su opción más cercana, más cara, incomoda y tardada, son los taxis colectivos.

Por años, los concesionarios solicitaron una base en Tejupilco, tal como la tienen las ruleteras de otros rumbos, por ejemplo Amatepec, sin embargo, nunca se les fue autorizada, lo que los obligaba a cargar pasaje en la zona centro, donde los usuarios podían acceder al servicio sin problemas, no obstante, ahora estos vehículos tienen prohibido subir pasaje en ese punto, y sólo pueden hacerlo en la salida, a la altura del entronque del libramiento y en la entrada por el lado del Hospital General.

Operadores denunciaron que si se les ocurre “alzar” algún pasajero en su recorrido para alcanzar ambos puntos autorizados, enseguida son sancionados por inspectores de “trasporte terrestre”, quienes bajan al pasaje, para enviar el vehículo al corralón hasta por dos meses, mientras se les asigna una multa a la que se suma el monto del arrastre y guarda de la unidad, lo que implica pagar miles de pesos.

La situación apretó demasiado a los propietarios de las concesiones, los obligaron entonces a “desemplacar” y abandonar las unidades; la mayoría vendió sus vehículos y emigraron a Estados Unidos, pues no hay opciones de otro empleo para ellos, esto perjudicó considerablemente a los usuarios, quienes sufren para trasladarse de un punto a otro, además de que el servicio se encareció.

Don Jorge Benítez tiene 72 años, esta fuerte aun, él si camina lo necesario para abordar la ruletera, pues viaja constantemente a consultas médicas a Tejupilco, Toluca y Ciudad de México, el anciano aún tiene fuerzas para caminar hasta dos kilómetros o más para abordar la ruletera, con la intención de ahorrar cinco pesos, ya que en esos municipios los conductores no hacen válida la credencial INAPAM que beneficia a los adultos mayores con un descuento en pasajes.

Doña Lucia no puede hacer lo mismo, sus piernas no le aguantan, y ahora que el autobús que llega de Toluca la deja en la nueva terminal, debe pagar 30 pesos a un taxi para que la lleve a donde salen las unidades de Luvianos; el viaje le cuesta 70 pesos, a lo que se suma lo pagado desde Ciudad de México, donde afortunadamente, si le hacen descuento con su credencial de la tercera edad, por lo que, paga la mitad del pasaje, es decir, sólo 90 pesos de ida y vuelta a sus consultas en oncología.

No todos los usuarios tienen la posibilidad, de caminar hasta los sitios donde les permiten subir pasaje a las ruleteras; no entienden por qué las autoridades reguladoras del transporte les impiden abordar en sitios más cómodos, obligándolos además a gastar más dinero en traslados que en la zona urbana.

En este sentido también se lamentan de no contar con el trasporte digno y justo requerido en una población que aún mantiene muchos nexos con Tejupilco, donde deben hacer bastantes tramites o pagos, ´pues en Luvianos solo hay una sucursal Bancomer, y sea cual sea el motivo para viajar les significa gastar mínimo cien pesos solo de pasajes, además de esperar hasta una hora para completar los cinco pasajeros, pues de otro modo el taxi no sale de la base.

Esto complica también a los pasajeros quienes esperan abordar en otros puntos, pues los taxis solo salen si van llenos, y es difícil encontrar lugar si se espera el taxi en comunidades como Estanco. Ahora con sólo cuatro ruleteras en servicio, la espera es a veces de una hora o más, y si la prisa no les permite aguardar, deben pedir viaje especial, esto les resulta mucho más caro 200 a 300 pesos, según la hora.

Luvianenses esperan atención a esta problemática, pues deben destinar una cantidad considerable para pago de pasajes, cuyas tarifas no corresponden a las marcadas en gaceta de gobierno, donde según se indica para el servicio mixto una tarifa mínima de 7 pesos 50 centavos por los primeros diez kilómetros recorridos y 20 centavos por cada kilómetro adicional, igual aplica para el transporte y colectivo, autorizado y publicado en septiembre del año pasado, tras acuerdo del secretario de Movilidad que modifico tarifas según circunscripcción territorial, lo cual por supuesto no se respeta.