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Alacranes, azote de los sureños

  • 1 oct 2018
  • 2 Min. de lectura


*Registran Luvianos y Tejupilco, cientos de picaduras al año.

Luvianos, México. Habitantes de este lugar, particularmente aquellos que habitan en las comunidades ubicadas en la Sierra de Nanchititla, como Las Paredes o El Reparo, continúan siendo las principales víctima de los alacranes, arácnidos endémicos de esta región calentana, donde el suero para combatir su veneno es remedio obligado en clínicas y en hogares.

De acuerdo con personal del hospital de este lugar, adscrito al Instituto de Salud del Estado de México, cada semana se presentan varios casos de picaduras, que afectan lo mismo a adultos que menores de edad, por lo que este municipio sureño cierra cada año con cientos de casos, siendo este arácnido una de las principales causas de internamiento.

Cifras oficiales establecen que sólo el año pasado, se registraron 12 mil picaduras de alacrán en el Estado de México, de entre las cuales, 10 mil 517 tuvieron en los afectados un grado de toxicidad leve por fortuna, siendo la región sur de la entidad, la que registra el mayor número de casos.

En ocho meses de este año, la Secretaría de Salud estatal contabilizó más de 300 picaduras de dicho animal ponzoñoso cada semana, por lo que hizo un llamado a adoptar diversas precauciones, especialmente en la zona sur de la entidad.

La dependencia señaló que los municipios donde prolifera el centruroides limpidus limpudis, una de las siete especies de alacrán más venenoso del país, son Luvianos, Tlatlaya, Tejupilco, Tenancingo y Valle de Bravo.

Generalmente pican durante la noche, cuando tienen un mayor grado de veneno dentro de su anatomía, y atacan al verse descubiertos o sentirse amenazados entre montones de piedras, leña, escombros, zapatos y ropa.

El Instituto de Salud del Estado de México recomienda aplanar y resanar techos, paredes y pisos a fin de que se les dificulte trepar por ellos, remover y limpiar constantemente muebles y cuadros, así como despegar las camas y cunas al menos 10 centímetros de las paredes.

En caso de ser picado por un alacrán se debe acudir de manera inmediata a un centro de salud para que identifiquen el grado de envenenamiento por ponzoña, pues existen tres tipos con síntomas que van desde dolor en el sitio de la picadura, salivación excesiva hasta vómitos, convulsiones, ceguera transitoria, hipertensión arterial y edema agudo pulmonar.


 
 
 

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