• MONITOR

“Encapuchados” violan niñas en Luvianos



*El último caso fue denunciado hace unos días.

*En un primer intento para denunciar, personal de la FGJEM ignoró a madre y víctima, bajo el argumento de que tenían mucho trabajo buscando “al ministerial que fue levantado”.

Preocupante la situación de inseguridad que se vive en el municipio sureño de Luvianos, donde se ha desatado una ola de violaciones en contra de menores de edad, la cual tiene realmente preocupados a los padres de familia, quienes ya no quieren que sus hijas vayan ni a la escuela.

Hasta el momento se tienen registrados al tres casos de niñas mancilladas, por sujetos con el rostro cubierto con pasamontañas, quienes cometen este tipo de delitos a plena luz del día, sin temor a nada ni a nadie.

Lo más terrible, es que uno de los últimos hechos ni siquiera fue atendido de entrada por el ministerio público, adscrito a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), cuyo personal dejó de largo a víctima y madre al negarse a integrar la carpeta de investigación, bajo el argumento de que estaban muy ocupados “buscando al ministerial” de la zona que fue secuestrado hace unos días.

Este tipo de hechos que ponen en alerta a la población que habita en la cabecera municipal, particularmente aquellas familias que tienen hijas adolescentes, comenzaron hace unas semanas, cuando trascendió el primer caso, de una menor que fue atacada por sujetos con la cara cubierta.

A esa caso se suma el último ocurrido hace unos días en este municipio calentado, donde la víctima de 13 años de edad, cuyo nombre se omite por razones obvias, fue interceptada al salir de la escuela por un par de sujetos con cara tapada, quienes la mancillaron de manera cobarde.

Al enterarse la madre de la menor de lo ocurrido, se trasladó al ministerio público para denunciar, sin embargo, debido a su condición humilde, fue ignorada, por lo que, tuvo que recurrir a una amiga, quien a su vez, le pidió a un abogado que la acompañara, logrando así finalmente levantar la denuncia por la violación de su niña.

A estos hechos se suma al menos otros, que tampoco ha sido aclarado en este lugar, donde existe miedo por las niñas que ya no son libres de salir a jugar o de caminar tranquilamente de su casa a la escuela o viceversa. Aunado a eso, la autoridad parece indiferente a este tipo de denuncias, en el último caso, argumentaron que no era posible iniciar la investigación ni siquiera tomar declaración a la menor agredida, porque “tenían mucho trabajo, buscando al ministerial que había sido levando en la región”.

Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.

Ana