La tecnología está avanzando a gran velocidad, cosas que hace algunos años sólo eran teorías hoy son nuestra realidad diaria.
La Inteligencia artificial se ha convertido en nuestro compañero diario, desde tareas escolares, investigaciones, creación de imágenes o simplemente dudas en nuestra rutina, la inteligencia artificial está presente todo el tiempo. A pesar de lo normalizada que parece, tiene un lado negativo que vale la pena conocer.
Aunque no se niegan los beneficios en cuestión de eficiencia, personalización y avances en múltiples disciplinas, se abre un debate muy claro: ¿La inteligencia artificial representa un peligro?
Uno de los puntos más preocupantes, son los datos personales que recopila y administra constantemente la IA, si bien se afirma son para la personalización del servicio, no es del todo certero donde acaban estos datos y qué pasa con ellos al final del día. Tener tanta confianza en una máquina cuyos fines no son del todo transparentes, es bastante peligroso.
Otro peligro es la forma en que la inteligencia artificial nos vuelve difícil realizar tareas diarias bastante simples, investigaciones recientes, hablan de un deterioro cognitivo sobre todo en los más jóvenes.
Completar las tareas escolares o laborales poco a poco se vuelve más pesado y confiarle a la IA esas actividades suena demasiado tentador. Es este pensamiento el que nos vuelve paulatinamente más dependientes a las tecnologías inteligentes.
De las preocupaciones más recientes que involucran la Inteligencia Artificial son los famosos “deepfake” que se refiere a contenido modificado por IA donde colocan tu rostro en un video o foto para que luzca como que estás haciendo o diciendo algo que realmente no.
Esta práctica ha generado bastante revuelo este último año, miles de mujeres han reportado el uso de su rostro para crear contenido adulto y subido de tono sin su consentimiento. Esto se volvió aún más complejo cuando la ley no sabía cómo sancionar estas acciones, al tratarse de algo relativamente nuevo y nunca antes visto.
Esto se vuelve más aterrador cuando nos damos cuenta que todos los que tienen presencia en internet son vulnerables a ser víctimas de esta práctica, basta con un video o foto tuya existente en internet.
Si bien no se niegan los avances que han tenido los sistemas de inteligencia artificial, para la ciencia, la educación, la medicina entre muchas otras disciplinas. También son bastantes los nuevos peligros a los que estamos expuestos con ella.
No se trata de tenerle miedo o tenerle odio, si no de aprender a usarla inteligentemente y que esta gran ventaja no se convierta en un peligro.
