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octubre 8, 2026 |
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Flores de temporada llenarán calles y avenidas en el Edomex

Estado de México.- Con la llegada de octubre, los mercados, tianguis y campos del Estado de México comienzan a llenarse de flores de temporada que, además de anunciar la cercanía del Día de Muertos, forman parte esencial de las tradiciones con las que las familias mexicanas recuerdan a sus seres queridos.

Entre las especies más representativas destaca el cempasúchil, considerada una de las flores emblemáticas de estas celebraciones. Su intenso color amarillo y naranja es asociado con el sol y, de acuerdo con la tradición popular, ayuda a marcar el camino de las almas hacia los altares.

La flor de cempasúchil también representa una importante actividad para productores del campo mexiquense, quienes durante estas semanas incrementan sus labores para atender la demanda que se genera en hogares, mercados, panteones y espacios públicos.

Junto al cempasúchil, otras flores como la terciopelo o mano de león, el crisantemo, nube y gladiola son utilizadas para decorar ofrendas, coronas y tumbas. Cada familia combina colores y especies de acuerdo con sus costumbres y posibilidades.

En los mercados, la venta de estas flores se convierte también en una tradición previa a las celebraciones. Los compradores acuden en busca de ramos, macetas o flores por kilo para preparar sus altares y adornar los espacios destinados a recordar a familiares y amigos fallecidos.

El aroma y los colores de las flores se mezclan con otros elementos característicos de las ofrendas, como el pan de muerto, veladoras, incienso, papel picado, agua, fruta y fotografías, creando espacios que mantienen viva la memoria familiar.

Para los productores y comerciantes, esta temporada representa una oportunidad para incrementar sus ingresos, aunque también implica meses de preparación y cuidado de los cultivos. La siembra y producción de flores destinadas al Día de Muertos requiere planeación para que las plantas alcancen su punto de floración precisamente durante estas fechas.

En distintas comunidades mexiquenses, la tradición también se refleja en los campos de cultivo, donde los tonos amarillos, naranjas, rojos y morados comienzan a transformar el paisaje durante el otoño.

Más allá de su valor ornamental, las flores de temporada representan un vínculo entre las familias, la memoria y las tradiciones mexicanas. Su presencia en las ofrendas recuerda que el Día de Muertos no sólo es una celebración, sino una expresión cultural que se transmite de generación en generación.

Así, mientras se acercan el 1 y 2 de noviembre, el cempasúchil y las demás flores de temporada vuelven a ocupar un lugar central en hogares y panteones, acompañando con color y aroma una de las celebraciones más representativas de México.