• MONITOR

Se aferran al sueño americano

Saúl Suárez

  • Oficialmente el sur mexiquense, sólo presenta once casos de repatriados en esa región.

  • Municipios como Luvianos y Tejupilco concentran la mayor cantidad de casos de migrantes que han sido expulsados de EU. Desconocen programa de ayuda.

  • Escuelas cerradas y comunidades fantasma, reflejan el fenómeno de la migración; miles de sureños han dejado a sus familias, muchos jamás han retornado


Tejupilco, México. No es novedad que en el sur del Estado de México, prevalezca el fenómeno de la migración, lo preocupante es el número de casos de repatriados que siguen arribando a sus comunidades de origen, aunque de enero a la fecha, sólo se tienen contabilizados de manera oficial once, lo que hace evidente una cifra negra de repatriados en el último año, luego de las redadas ordenadas por el presidente Trump en los Estados Unidos.


Una investigación realizada por este medio informativo, establece que esos once repatriados se concentran en los municipios de Tejupilco y Amatepec, ya que, en Tlatlaya no se ha presentado ningún paisano solicitando apoyo, mientras que en Luvianos, el ayuntamiento si ha tomado conocimiento de varios, pero lamentablemente, se ha negado a compartir esa información con El Monitor.


En Tejupilco, Luis Faustino Morales, Jefe de Departamento de Fomento Turístico y así como de Enlace de Asuntos Internacionales del ayuntamiento, informó que desde el inicio de esta administración, se ha tomado conocimiento de diez casos de migrantes repatriados, quienes se han acercado para incorporarse algún programa de capacitación que opera el Gobierno del Estado de México, esto luego de reconocer, que son pocos los paisanos que deciden acercarse a las autoridades para hacer patente su condición.


En entrevista el funcionario municipal, dió a conocer, que la mayoría de los que se han reportado para pedir ayuda, son personas originarias de la cabecera municipal, así como de algunas localidades de este que es el municipio más grande del sur mexiquense, cuyo éxodo hacia el vecino país del norte data de al menos medio siglo.


A su vez, Roberto Carlos Gómez González, Director de Desarrollo Social del ayuntamiento de Amatepec, dijo que de enero a la fecha, sólo se ha tomado conocimiento de un caso, sin embargo, reconoció que no se dio seguimiento a.los repatriados, desde que se endurecieron las leyes migratorias en los Estados Unidos, debido a que ya no existe contacto con la administración estatal, para atender a personas con este estatus.


Asimismo en Tlatlaya, según información de la Secretaria del ayuntamiento, no han llegado personas repatriadas a solicitar información o ayuda, lo que hace pensar que son pocos los migrantes de esa parte de tierra caliente que han salido de la Unión Americana y que ahora están en busca de algún programa o beneficio para sobrevivir en su tierra.


Lo anterior, corresponde solo a los casos que de manera oficial se han presentado ante los ayuntamientos de la región sur del Estado de México, que por excelencia es considerada la mayor expulsora de población, hacia "el norte", como dicen los locales, cuyo exodo registro un "boom" en las décadas de los 70 y 80's particularmente.


En este tema, todos los funcionarios entrevistados, coincidieron en que actualmente puede haber cientos de migrantes repatriados de esta zona calentana, sin embargo, reconocieron que por desgracia, no existe una cifra certera, debido a que en su mayoría, los paisanos que están siendo regresados a su tierra, viejos, cansados, y en el peor de los casos enfermos, desconocen que hay programas para respaldarlos tras haber sido expulsados de la Unión Americana, por lo que se han visto obligados a reincorporarse a sus poblaciones de origen, donde hay pocas oportunidades de empleo.


Afortunados los sureños con residencia en EU, que visitan libremente el sur.

Clemente y Herminio, son padre e hijo respectivamente, ellos son originarios de Rincón de Arrayanes, una comunidad ubicada en la Sierra de Nanchititla, municipio de Luvianos; ambos cuentan con su residencia en los Estados Unidos, donde actualmente trabajan en diferentes condados del estado de Texas, entidad que conocen muy bien desde hace años, dado que la han recurrido en busca de trabajo en el rubro de la construcción.


Clemente viaja a los Estados Unidos desde hace más de 20 años, mientras que Herminio, abandonó su tierra de origen hace 14 años; de los cuales, cerca de 13 y medio se mantuvo en calidad de ilegal, hasta febrero del 2019, cuando finalmente, y después de un largo periodo de trámites, recibió su residencia.


Padre e hijo, resaltaron lo afortunados que son por contar con sus "papeles"; ambos conviven a diario con migrantes legales e ilegales, procedentes de comunidades como Bejucos, Palmar Chico, Cañadas de Nanchititla, Guayabal, Paso del Guayabal, Rincón del Carmen, Paso de Arena, Caja de Agua y Trojes entre otras localidades, así como de las cabeceras municipales de Luvianos y Tejupilco. El mundo es muy chico, aseguran,

porque "de pronto allá en el norte, te encuentras a muchísimos paisanos, que pese a no tener su documentación en regla, se aferran a la vida que ya hicieron en Estados Unidos, donde muchos tuvieron la oportunidad de criar a hijos e incluso nietos, de ahí, que se la juegan todos los días ante la presencia del ICE en toda Unión Americana, con tal de no separarse de los suyos".


Junto a casos como el de Clemente y Herminio, existen muchos otros de personas originarias del sur del estado, que desde hace años viajaron al país vecino en calidad de ilegales, y que desde entonces ya no han regresado, porque nunca lograron mejorar su estatus migratorio; esta situación se ha hecho muy evidente, sobre todo en las localidades más pequeñas del sur, por ejemplo, en Rincón de Arrayanes y Los Hormigueros, ambas ubicadas en la Sierra de Nanchititla, en donde desde hace años cerraron sus puertas los preescolares en la primera comunidad; también cerró la primaria de esa comunidad, mientras que en Los Hormigueros, apenas se reúne la matrícula para mantener abiertas la primaria y secundaria, y quizás para el próximo ciclo escolar, una de las dos ya no opere, debido a la ausencia de menores que poco a poco, se han ido integrando a sus familiares en el país del norte, señalaron algunos maestros rurales.


De igual forma, Bejucos y varias localidades de esa región, se caracterizan por ser fábricas de migrantes, ante la falta de oportunidades que desde el siglo pasado han frenado el desarrollo en el sur mexiquense. Por ejemplo, en 2017, este medio informativo documentó que un grupo de doce jóvenes de entre 17 y 28 años de edad, se despidieron de su familia en la comunidad de Rincón del Guayabal; la madrugada de un domingo salieron juntos hacia los Estados Unidos, tras contratar los servicios de un “coyote” al que pagaron alrededor de 70 mil pesos cada uno, para alcanzar el sueño americano; a la postre se confirmó que solo cuatro lograron regresar a visitar su tierra, ya que el resto, todavía permanecen allá junto a otros jóvenes que en años anteriores también migraron y que por no arreglar sus documentos migratorios no han podido abandonar los EU, pues prevalece el temor de ya no poder ingresar nuevamente en forma ilegal


En esa localidad a la que se suman otras, se reciente desde hace mucho tiempo ka ausencia de hombres jóvenes, sobre todo en las temporadas de cosecha de maíz, durante los meses de noviembre y diciembre, cuando los agricultores mayores, tienen que pagan hasta 300 pesos diarios, con tal de encontrar jornaleros para desempeñar esa actividad. Los pobladores señalan “que ya no hay hombres ahí”, en referencia a que solo existen personas adultas y de la tercera edad.


Pese a la vorágine migratoria en el sur del la entidad, a la fecha no hay autoridad u organismo que aporte datos concretos respecto a la población de sureños que radican en los Estados Unidos, ya sea de forma legal o ilegal, sin embargo, basta con visitar algunas localidades y pueblos sureños, para dimensionar este fenómeno que ha transformado la vida de la población calentana y ha dejado varios pueblos fantasma.

En comunidades como San Miguel Ixtapan o Bejucos, enormes construcciones, algunas tipo americano, se levantan con el dinero que llega del país vecino; quienes deciden irse de su tierra envían remesas constantemente a los que ahí quedan, para que les

construyan una vivienda digna, la cual normalmente nunca es habitada, debido a que la promesa americana termina encadenandolos, a los Estados Unidos



  • "Aquí me quedo, aunque ande huyendo de la migra"

Otros sureños como Leonardo, originario de Luvianos, quien ingresó por vez primera a Estados Unidos en calidad de "mojado", en la década de los 80, comentó en entrevista vía telefónica, que no dejará ese país, donde nacieron sus cinco hijos, aunque todos los días, tenga que andar escondiéndose de " la migra".


El calentano que relató que en 1982, fue arrestado por pasar de forma ilegal por el río Bravo a un grupo de personas, todas provenientes de su natal Luvianos, asegura que su estancia en La Tuna, una cárcel fronteriza, no acabó con su sueño americano; después de abandonar ese penal, donde estuvo preso un año por tráfico de personas, volvió atravesar la frontera varías ocasiones, e incluso hizo su vida en San Antonio, donde se casó y crió cinco hijos que nacieron en los Estados Unidos, por lo que son ciudadanos, tres con carrera universitaria.


"Toda mi familia es americana, menos yo, nunca pude arreglar por mi aventura como "coyote", estoy fichado desde los 22 años y aunque después de ser detenido, me dediqué a la jardinería, nunca se "borró esa mancha de mi récord"; ahora ya estoy viejo -63 años-, y pese "a la cacería de migrantes que desató el malvado de Trump, no quiero regresar a México sin los míos. No importa el miedo a ser detenido, yo de acá no me voy", sostiene.


Dice que en los 70 y 80's, atravesar el río Bravo cuando se conocía bien la zona, era cosa fácil, porque no existía tanta vigilancia como hoy en día. "Ayudábamos a los paisanos a atravesar con cámaras de neumáticos y a veces ni nos pagaban, la mayoría eran conocidos de Luvianos" , relata.


  • *Se estima que dos millones de mexiquenses radican en los EU.

CIfras oficiales que no han sido actualizadas en los últimos años, establecen que la diáspora mexiquense en la Unión Americana es superior a los dos millones de personas, ya que, al exodo sureño se suma el que ocurre en las zonas oriente y norte de la entidad. Con lo anterior, se estima que hay presencia de personas nacidas en el Estado de México, en al menos 25 estados norteamericanos que van de Texas hasta Nueva York, pasado por Miami y Carolina del Norte.


  • Casos de mexicanos repatriados de EU suben; sería el más alto en tres años

Pese al incremento en el número de repatriados, autoridades federales, informaron que las remesas l su nivel máximo histórico, pese a que hay menos mexicanos que en los últimos tres años


De acuerdo con la información, los casos de mexicanos repatriados de Estados Unidos repuntó en el primer semestre de 2019, pues de enero a mayo ya se registran 89 mil 185 connacionales retornados, que de seguir la tendencia sería el más alto en los últimos tres años, de acuerdo con información registrada en los puntos oficiales de repatriación del Instituto Nacional de Migración (INM).


Según datos de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación (Segob), Tamaulipas es la entidad que más registra ingresos de mexicanos, pues en este año reportó la recepción de 31 mil 543; le sigue Baja California, con 19 mil 90; Chihuahua, con nueve mil 92; Coahuila, con cinco mil 369 y Sonora, con 15 mil 432.