Es el H. Cuerpo de Bomberos de Atizapán referente del desarrollo de este municipio



La heroica agrupación, tiene 47 años de trabajo a favor de los atizapenses.


Sólo está año ha efectuado casi 3 mil 500 servicios que requieren de los bomberos y más de 6 mil atenciones prehospitalarias.



José Guadalupe Sánchez Rosas


Atizapán de Zaragoza, México. Desde sus inicios, hace 47 años, el H. Cuerpo de Bomberos de Atizapán de Zaragoza ha acompañado el desarrollo industrial y poblacional del municipio. A mediados de los años 70 llegaba casi a los 50 mil habitantes y ya se vislumbraba una incipiente actividad industrial.


Bajo este panorama nace la agrupación que adoptó los principios de honor, valor y lealtad. Con el paso del tiempo, también se sumaron igualdad, juventud, experiencia y servicio.


En la actualidad y a casi cinco décadas, esta agrupación ha atendido en lo que va de este 2022 casi 3 mil 500 servicios que requieren de los bomberos y más de 6 mil atenciones prehospitalarias.



En el marco del Día del Bombero, el cronista municipal Arturo Trueba, acota que el surgimiento de los bomberos se dio en las inmediaciones de lo que hoy se conoce como el Mausoleo dedicado al ex presidente Adolfo López Mateos en el año 1975.


“Durante el periodo del gobierno municipal que encabezó José Huerta Rivera, entre los años 1973 y 1975, se había consolidado una incipiente zona industrial.


Ante esta naciente industria, fueron los propios empresarios atizapenses quienes gestionaron los primeros camiones motobomba, que sirvieron para equipar al naciente grupo de bomberos”, destaca Trueba.


El cronista enfatiza que en ese periodo, el gobierno estatal expropió las tierras del antiguo balneario de Atizapán, dando paso a la Alameda Central Luisa Isabel Campos de Jiménez Cantú y justo en ese lugar, se colocaban un carro motobomba y una camioneta pick up listas para las emergencias.



Tanto Arturo Trueba, como el actual Coordinador Municipal de Protección Civil, Bomberos y Medio Ambiente, el Comandante Héctor Elorriaga Mejía, coinciden en que, para 1981, la estación de Bomberos se asentó en Lomas de Atizapán, lugar que ocupa hasta el día de hoy.


Elorriaga Mejía, quien inició su profesión en 1976, en la Dirección General de Servicios Urbanos, adscrito a la Subdirección de Atención a Emergencias de la Ciudad de México, además de desempeñar diversos cargos a nivel federal, recuerda que junto con Toluca, Naucalpan y Nezahualcóyotl, Atizapán de Zaragoza fueron de los primeros municipios en el Estado de México en agrupar un cuerpo de emergencias.

Elorriaga, recuerda que Atizapán de Zaragoza también ha impulsado el desarrollo de las mujeres en una profesión que hasta hace algunos años era considerada solo para hombres. Hoy, 14 mujeres de los 44 bomberos y 23 paramédicos conforman el Cuerpo de Bomberos y Protección Civil.



“Aquí se hizo el primer curso para mujeres bombero en el Estado de México, se realizó con la finalidad de dignificar el trabajo de la mujer bombero.

En 1998 comenzamos a dar cursos intermnunicipales a las mujeres y ya en el 2000, hicimos un curso internacional aquí en Atizapán y uno en San Luis Potosí. Lo implementamos con un grupo de comandantes del Estado de México.


“La mujer hoy actúa con diligencia, con preparación, antes no tenían acceso a la capacitación, hoy síla tienen. Yo veo que la mujer tiene la misma capacidad que un hombre”, destaca el Comandante Héctor Elorriaga.


Tal es el caso de Ana Karen Pastén Jiménez, quien lleva cinco años como bombero y contó que hace poco encontró una carta que escribió cuando era niña a sus padres, donde les expresaba su intención de ser bombero o actriz.



“Yo entré a los 17 años, era una de las primeras mujeres en la estación en la que estuve y enfrentar el ideal de que es un trabajo para hombres, es un poco complicado, pero, la mentalidad va cambiando y mis compañeros me han apoyado.


“Me han hecho parte del equipo de trabajo, me han enseñado muchísimo. La inteligencia emocional, fortaleza y actitud de servicio, así como la capacitación y el entrenamiento físico son muy importantes”, expresó.


Las historias entre los bomberos son diversas, como la del Sargento Jaime Vega González, quien con 35 años de servicio tiene la anécdota de que apenas con uno y dos años en su profesión, participó en eventos de impacto nacional como las explosiones en San Juanico en 1984 y el temblor de 1985.


Vega González, también conocido como Alfa, entendió tras estos dos eventos que tenía que prepararse para enfrentar los retos que se le iban a presentar. Hoy, con su experiencia infunde a sus compañeros la importancia de servir a los demás sin importar el lugar, ni las situaciones que vengan.

Historia distinta es la del Comandante Luis Alfredo Rodríguez Fonseca.



Proveniente de una familia de bomberos y con 32 años de servicio, sostiene que siente una gran emoción al servir en alguna emergencia porque la gente de alguna manera siente un alivio al verlos llegar lo que es gratificante.


Para el Segundo Comandante Marco Antonio Cabildo de la O., quien desde los cinco años decidió ser bombero e ingresar a la corporación atizapense a los 14, lo marcaron algunas de sus misiones.


En el 2008, participó en el rescate de un bebé en una casa habitación incendiada. A pesar de llegar al lugar en tan solo 4 minutos, encontró el cuerpo ya calcinado y lo tomó en sus brazos.


Al llegar a la estación, lo esperaba su pequeña hija a la cual abrazó de una forma especial por lo que acababa de vivir. También cuenta que participó en la tragedia del Hotel Atizapán en el año 2001. Después de ello, decidió prepararse más y ofrecer siempre su ayuda en cualquier situación.


El resumen final de la misión de los Bomberos de Atizapán lo ofreció Miguel Ángel Román González, Subdirector Operativo. Con su experiencia y 24 años de carrera, dijo que los Bomberos de Atizapán de Zaragoza son una familia que pone al servicio de los demás el valor, la lealtad y la disciplina y que, con un simple “gracias” de cualquier persona, les queda la satisfacción del deber cumplido.